Ya esta bien de ir por el mundo quejándoos ¿Habeís visto que nosostros, los demonios, nos quejemos? La diferencia entre vosotros y nosostros es que nosotros luchamos aunque sabiámos que ibamos a perder. Y cuando fuimos derrotados seguimos luchando. Vosotros, bueno vosotros, como en todo, eludisteis la responsabilidad de la lucha y os quedastéis en la queja. Sois los ateos ex machina de la Generación Derrotada. Os conformais con el mal menor del laicismo y con el bien menor del agnosticismo y actuáis como si eso fuera una victoria. Eso es solamente la postergación de la derrota. No es otra cosa. Y mientras, amparados en sus dioses y en sus leyes de libertad de culto, los religiosos, sobre todo los católicos, os han impuesto la mayor de sus victorias. Como hicieran con los celtas paganos en Europa o con los negros y los indios espiritistas. Os han robado vuestra fé.
Si, vuestra fe. Igual que su dios intentó robarnos la nuestra a punta de espada llameante, sus acolitos os han robado la vuestra con un sólo golpe de lenguaje.
En las reuniones sociales, en las charlas en los bares o en las instancias o los documentos oficiales os han robado vuestra fe y vosotros lo aceptáis como una victoria. Sois no creyentes. No sois otra cosa, no sois ateos o antiteistas, sois no creyentes.
¡Es mentira! Vosotros creeís y dejaís que os digan que no. Creeís que no existe dios y creeís que si existiera nos odiaría y tenéis derecho a creer eso. Ese es vuestro credo. Sois tan creyentes como un musulman, un católico o un budista.
La condición de no creyentes os lleva a la pasividad, a la inacción, a la incapacidad de defenderos, a la obligación de aceptar con respeto y hulmidad que los otros festejen, hablen o recen a sus dioses. Al fin y al cabo ellos tienen algo que vosotros no tenéis. Ellos creen.
Pero no es así. Los ateos creéis y por tanto tenéis el mismo derecho a exigir el respeto y la libertad de credo y culto. No tenéis porque no criticar en público a sus dioses o porque ocultaros de ellos para dejarles el camino libre. Tenéis derecho a luchar contra ellos.
Si el ateismo y el antiteismo son credos entonces se desarma el escudo invisible que protege a los creyentes en divinidades y que les permite actuar a su antojo. Entonces ellos también deben respetaros a vosotros. Entonces tenéis derecho a hacer proselitismo de vuestra creencia en la no existencia de dios, tenéis derecho, en caso de conflicto, a que se os respete el derecho a educar a vuestros hijos en un credo tan respetable y tan permitido como cualquiera de los que tienen a un ser superior como garantía de su existencia. Si los musulmanes están obligados a respetar a los católicos; los católicos a los budistas; los budistas a los ortodoxos y a así sucesivamente ¿Por que el credo en la no existencia de un ser superior no merece el mismo respeto?. Es vuestro derecho. Nosotros lo ganamos para vosotros y lo estáis desperdiciando.
El ateo no es el que se encoge de hombros ante dios, ese es el agnóstico -que tiene también todo el derecho del mundo a mantener su neutral encogimiento de hombros- el ateo es el que se encoge de tripas ante dios. Y ese credo no puede ser discriminado por aquellos que dicen ser los unicos en creer. No permitáis que os digan que no creeis, no os definais como no creyentes. Militad en vuestra fe -la más antigua de todas, por cierto-. Militad con respeto, pero militad.
El ateo no sólo no cree en dios, sino que cree que la vinculación del hombre con la divinidad es perniciosa. Tenéis la obligación de respetar a las personas que defienden lo contrario. Pero tenéis la obligación de no respetar la idea en si misma y trabajar, educar y convencer para que desaparezca de la faz de la Tierra. Y si los que se llaman a si mismos creyentes lo consideran una falta de respeto !que se aguanten! La libertad de credo existe para todos. La libertad existe para todos. Y eso no lo consiguieron precisamente "los creyentes"




