miércoles, agosto 19, 2015

El trust criminal y esos maestros cómplices.

Hay días que no se da abasto en esto de la realidad.
No se han apagado los ecos de como se ha desmoronado en Valencia el innombrable intento de la política de intercambio de riqueza por evangelización cuando descubrimos que algunas de las dramatis personae de ese dantesco espectáculo han rizado el rizo de la avaricia criminal en Madrid.
No es que no se supiera que Alfedel estuviera implicada hasta el cuello en Púnica a través de los tristemente famosos CIS educativos en la comunidad de Madrid.
Pero ahora resulta que su administrador no solamente pagaba comisiones a los políticos para asegurar las concesiones, sino que cobraba comisiones a las cooperativas de profesores para "garantizarles" la explotación de esa concesión.
Un plan perfecto. Como si de un trust corporativo se tratase, obtengo beneficios de ambas martes, controlo toda la cadena productiva. Sacando dinero de todas partes y manteniendo toda la licitación bajo control.
Comisiones de un millón de euros por asegurar que el ayuntamiento liberaría suelo y que el gobierno autonómico les concedería el concierto. Un millón de euros por saltarse la democracia, la transparencia administrativa y la ley a la torera.
Y, aunque lo siento, tengo que decirlo. Las cooperativas de profesores son tan culpables como el testaferro de la trama Púnica. Me da igual que fueran cooperativas para educación religiosa, que siguieran el manual de la Institución Libre de Enseñanza o que se organizaran como una comuna anarco-sindicalista.
Ni lo sé ni me importa. Son cómplices de un delito cometido contra la democracia de este país, contra su educación y contra el futuro de los niños a los que pretendían enseñar. Perdón, rectifico, son colaboradores necesarios de ese delito.
¡Son profesores y maestros, por el amor del dios en quien no creo! ¿ese es el ejemplo que van a dar a sus alumnos?, ¿esa es la base ética sobra la que van a establecer sus principios educativos?, ¿estafar, robar y manipular la ley para lograr tus objetivos?.
Espero que nadie se atreva a presentarlos como víctimas engañadas porque era su obligación saber que estaban cometiendo un delito. Y espero que los que defienden la educación pública, el fin de la corrupción y la transparencia administrativa les señalen con el dedo y les digan "no sois de los nuestros". Conozco a muchos de ellos y sé que lo harán, por mucho que les duela a su sentido corporativo sé que lo harán porque saben que la justicia es justicia para todos. Por eso confío en ellos para que eduquen el futuro que nos dejen.


Misiles o complejos de cachorro y de hijo rechazado

Nada que no aprendemos
O para ser más exactos que los inquilinos que viven en Moncloa no se dan por aludidos de sus errores pretéritos.
Alguien piensa que la frontera turca está en riesgo a causa de la locura furiosa del yihadismo medieval de El Califato. Bien pensado. Y concluye que como si algo no les falta a esos enfermos de odio sangriento es armamento podrían emprenderla a misilazos con las poblaciones fronterizas como ya hacen otros locos asesinos en Israel. Sabia conclusión.
Esos "alguienes" -¿se puede expresar así? son Estados Unidos y Alemania que desplazan sus a la zona baterías de misiles anti misiles Patriot. Hasta ahí bien.
Pero entonces alguien piensa que puede sumarse al carro. El Gobierno Español.
Su economía está hundida, sus gastos militares al límite pero ellos piensan que es una ocasión pintiparada para poder mejorar la imagen internacional de la nación. La famosa Marca España que se usa de excusa para todo.
Tiran de ese complejo de cachorro en adiestramiento que los gobiernos conservadores de este país tienen hacia los gobernantes de las potencias internacionales cogen nuestra única batería de misiles Patriot y la desplazan con su dotación a Turquía en la van esperanza de que Obama y Merkel acaricien la cabeza de Rajoy y le digan: "buen perro, has ladrado fuerte y defendido bien el jardín trasero, te mereces un premio".
Pero hay un problema. Solo tenemos una y no vamos a dejar España desprotegida ante la más que factible posibilidad de que los portugueses, franceses, marroquíes y andorranos firmen una entente aciaga que intente barrer las provincias española con misiles Kasan de corto alcance. Así que compramos por 41 millones de euros otra -de segunda mano, eso sí- y solucionado. 
Da igual que estemos con el agua al cuello. Ya se recortará en otra cosa. Que el prestigio es lo importante.
Rajoy y su gobierno, presos de un ataque del síndrome del hijo desdeñado, sacan pecho y buscan una foto como la otra, como la mítica de Las Azores, para enseñársela a ese padre que se encuentra molesto con ellos, que saben que les considera  un fracaso porque no han alcanzado las expectativas que tenía para ellos y se han salido del plan vital que diseño para ellos. Buscan esa instantánea junto a los poderosos que puedan enseñar en la próxima cena familiar para poder decir: "Ves papá. Soy un gran chico, soy un triunfador, me codeo con los poderosos y me tienen en cuenta" y ganar ese reconocimiento paterno que ya nunca tendrán.
Entonces, ¡catastrófica desdicha!, Obama y Merkel, que ni crían cachorros ni comparten gabinete psicológico sanador de complejos alguno, deciden por sus propios motivos retirar sus baterías de misiles de Turquía y claro no avisan al pequeño cachorro ni al hijo que busca el reconocimiento de papá.
Y así nuestro gobierno dilapida 41 millones de euros y el prestigio internacional que no tenemos en algo muy nuestro. Anteponer la imagen, lo que piensan los demás de nosotros, a lo que debemos hacer. Buscar por activa y por pasiva el reconocimiento de aquellos que nunca nos lo van y despreciar en el proceso las necesidades de aquellos que nos lo concederían sin reparos si hiciéramos lo que debemos hacer. Crearnos un perfil virtual con las piernas de otra, los bíceps de otro y las mente de otro para que todo el mundo nos de favoritos y me gusta y poder fingir ante el mundo que somos mucho más de lo que somos
En fin, vivir para la foto.

Las curiosas similitudes entre Merkel y Salvatore

East Harlem, 1915.
Un joven con carisma y ambición -vamos, lo que ahora se llamaría un emprendedor- puso en marcha un negocio que parecía tener futuro
El proceso es sencillo. Convencía a los viejos comerciantes de que necesitaban arreglos en sus tiendas y negocios, de que tenían que lanzarse hacia el futuro. Les conseguía la financiación nadie preguntaba de donde llegaba el dinero y si lo hacían se mentía sin reparo y luego.
Cuando resultaba que esas mejoras no hacían que el negocio fuera mejor y no se podían pagar los plazos y el comerciante quería salirse de ese negocio que le estaba desangrando enviaba a unos amigos a recordar "amablemente" al propietario del negocio que tenía que pagar, destrozaba el establecimiento y cuando le tenía lo suficientemente acobardado le volvía a dar dinero para reconstruirlo, se quedaba con un porcentaje mayor de los beneficios y así en un ciclo sin fin que no acababa nunca.
Mar Mediterráneo, un siglo después.
Durante años la Unión Europea, sus instituciones y los gobiernos que defienden el liberal capitalismo como forma de economía han defendido que el sistema de deuda nacional apalancada era el adecuado para avanzar hacia el progreso. Alemania, el autonombrado líder europeo, han permitido a los sucesivos gobiernos socialistas y conservadores acceder a prestamos de sus bancos de forma forma fraudulenta amañando balances y auditorias nacionales.
Y luego, cuando se ha demostrado que el sistema económico que iba a durar para siempre y a traer riqueza para todos no servía, cuando agoniza en un catafalco de crisis y recesiones superpuestas y los griegos se han dado cuenta y han querido intentar otra cosa para sobrevivir, ha enviado a sus amigos del FMI, el Banco Central Europeo y la Comisión europea a amenazar, extorsionar, a aquellos que sabían que ese no era el camino para que claudiquen, para que se plieguen a sus exigencias para que sigan siendo la parte del negocio que les da beneficios. Hasta que lo consiguen. Hasta que el esfuerzo y el trabajo de otros vuelve a llenar sus arcas
Y quien crea que la analogía es excesiva que lea lo siguiente.
Los principales acreedores del mal llamado rescate griego son los bancos alemanes que prestaron dinero asumiendo riegos que una entidad bancaria no asumiría nunca porque el Banco Central Europeo, controlado por Alemania, así lo dictó, El gobierno de Tsipras quiere salirse de ese negocio que para Grecia no lo es y le niegan una liquidez que ya tenía pactada -dinero del segundo rescate que no tenían derecho legal a retener- hasta que claudica y acepta el cambio de condiciones para recibir ese dinero. Grecia ya ha claudicado y Alemania impone un fondo de de privatizaciones de 50.000 millones de euros con las empresas públicas griegas. 
Y ¿qué ocurre entonces? que un grupo de empresas alemanas se hace a través de ese rondo con el control de 14 aeropuertos griegos. Eso en España -y concretamente en Castellón o Ciudad Real- sería una temeridad pero en Grecia, donde la industria más importante es el turismo y sobre todo en las islas, hacerse con los aeropuertos de Salónica, Corfú, Santorini Rodas o Mikonos no es moco de pavo.
De modo que no solo se arrastra a la miseria a Grecia sino que además se le quitan los sectores que podrían permitirla ganar el dinero suficiente como para pagar la deuda y recuperarse de esa miseria. Así se obliga a un país a ser deudor para siempre. 
Y eso se llama extorsión mafiosa. Lo apruebe el Consejo de Familias de Manhattan o el Parlamento Europeo en Bruselas, se ejecute desde un restaurante italiano del East Harlem en 1915 o desde la Kamzleramt en Berlín.
¡Ah, por cierto, ese joven emprendedor que hoy seria centenario cuyos pasos ha seguido sabiamente la canciller alemana Ángela Merkel se llamaba Salvatore Lucania, más conocido en el mundillo como Charlie "Lucky" Luciano!
Se le considera el padre del Crimen organizado como a Merkel se la tiene por la madre de la Unión Europea.

martes, agosto 18, 2015

Voto ciego y los Presupuestos Generales 2016

El Gobierno presenta mucho antes de lo habitual en año electoral los presupuestos Generales del Estado para 2016. 
Mas allá de las superfluas críticas de electoralismo y de las no tan superfluas de intentar obligar al siguiente gobierno -sea propio o no- a gobernar a su modo. Esta presentación extemporánea nos da una oportunidad. Bueno, en realidad se la da a los votantes del PP antes de decidir si votan de nuevo a aquellos que pusieron en el Gobierno hace cuatro años.. 
Los actuales inquilinos de Moncloa están en el Gobierno porque les votaron tras creer unas promesas. Ahora ya no serán promesas. Serán hechos plasmados en unos Presupuestos Generales del Estado los que los votantes del PP tendrán para valorar.
Y su bandera electoral por excelencia, su herramienta propagandística mejor afilada y la que más caló en sus votantes fue la reducción del gasto y el déficit público
¿Reducción de déficit? Pues va a ser que no. 
Porque, al igual que en los anteriores ejercicios -y son cuatro-, el déficit continúa. Pese a todos los recortes en servicios, pese a todo el dinero que no se ha dejado de gastar en Educación, Sanidad, Dependencia, Servicios Sociales y todos esos ámbitos "improductivos" de la sociedad, el déficit continua en ascenso.
Y lo único que hace el Gobierno en sus presupuestos es maquillarlo. Tiene un desfase de 25.000 millones en el gasto de la Seguridad Social y lo cubre tirando de la caja de las pensiones, de un dinero que no es suyo puede que esté en cuentas a su nombre pero no es suyo.
Porque ese dinero fue extraído de los impuestos y las cotizaciones de los españoles con objetivos finalistas: para garantizar las pensiones no para que ellos cuadren las cuentas y puedan fingir que están reduciendo el déficit público.
No lo hacen, nunca lo han hecho y no lo van a hacer.
Accedieron al gobierno con 46.000 millones déficit y el ejercicio posterior estaban en 30.000. Parece un éxito sin precedentes hasta que se descubre que ese descenso se debe a la inyección de 10.000 millones del rescate bancario de las cajas y que se tendrá que devolver con intereses a partir de 2016.
Al año siguiente ya eran 39.000 millones de déficit y eso contando que fue la primera vez que se metió mano en la caja de las pensiones para coger 5.000 millones y compensar el Déficit de la Seguridad Social. O sea que en realidad el déficit era de 44.000 millones. En dos años se habían ahorrado 2.000 millones. Y las cosas han seguido igual hasta este año.
Parece que cada vez se reduce más el déficit pero es falso. Operaciones de cosmética presupuestaria sacando el gasto de 8.000 millones en armamento o de 3.000 en Administraciones Públicas como partidas excedentes del presupuesto anterior pero que se pagan con dinero del corriente.
De modo que ese superavit primario -sin tener en cuenta el pago de intereses- que presenta el Gobierno en sus presupuestos es tan falso como la promesa que hicieron de no tocar o bajar los impuestos o de hacer descender el paro en la anterior legislatura.
Así que si los votantes del PP quieren reelegir a este Gobierno bajo la promesa de "Vamos a seguir maquillando los Presupuestos Generales del Estado para que parezca que reducimos el gasto público, usando para ello dinero que deja sin cobertura social de forma ilegal a todos los que han estado cotizando para su jubilación hasta nuestros días" que lo hagan. Pero si les prometen de nuevo que van a "reducir el gasto y el déficit público" y le votan ya no serán electores engañados, serán cómplices.
El gasto público ha crecido en 5.000 millones solamente por la llegada de las elecciones tanto municipales, como catalanas y por supuesto las generales de noviembre ¿eso es controlar el gasto o ahorrar de lo esencial para gastarlo cuando y donde nos viene bien electoralmente?
Es la sutil diferencia entre votar por fe ciega e irracional y leerse los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016 -o al menos un resumen-.

lunes, agosto 17, 2015

El suicidio del negocio evangelizador en Valencia

Hay situaciones y decisiones que todos sabemos lo que son mientras están ocurriendo pero que tienen que dejar de pasar para que tengamos verdadera constancia de lo que eran.
Y eso le pasa a esa iniciativa llamada Centros de Iniciativa Social que la antigua consellera de Educación del PP en la Generalitat valenciana, María José Catalá, intentó usar de ariete para convertir la educación pública de esa región en confesional y católica.
Ha bastado que el PP pierda el gobierno de la comunidad para que nos demos cuenta de lo que eran, de que no tenían nada que ver con la libertad de elección, con la iniciativa social ni con ninguno de los argumentos que la ínclita Catalá presentaba para justificarlos.
Los CIS -o sea ceder terreno gratuito a entidades educativas para que construyeran colegios a cambio de 75 años de concierto educativo- se han ido a pique ellos solitos. No ha hecho falta que los paralizara el actual gobierno autonómico
Catalá quería sacar diez CIS  a concurso y afirmaba que había 60 empresas dispuestas a licitar. Pero al final solo sacó dos y fueron declarados desiertos.
¿Por qué? muy sencillo porque llegaron en un momento en el que ni Catalá ni su partido estaban en condiciones de cumplir todo aquello que habían prometido. Porque todas esas empresas vieron que ya no podían beneficiarse de la connivencia de un gobierno corrupto ni de las dádivas prometidas. Porque vieron que ya no podían ser ninguna de las dos cosas que se pretendía que fueran: negocio y centro de evangelización. Porque la Educación Pública solo puede ser un negocio si las administraciones anteponen.
Y como muestra el botón de las entidad que licitaron a los dos únicos CIS que al final sacó Catalá a concurso.
El CIS de Calpe tenía como licitador con más posibilidades a Alfedel SLU, sociedad limitada unipersonal del empresario Alfonso Ferrón del Río. Pero entonces estalló Púnica y Ferrón fue imputado.
¿Por qué? ¡Que casualidad! por la concesión de cuatro CIS en Madrid y ¿a qué se dedicaban los implicados en Púnica? ¡Otra casualidad! al cobro de comisiones ilegales a cambio de la adjudicación de contratos públicos. Así que ya no era seguro, ya no había certeza absoluta de que se saliera impune y hubo de suspenderlo. Como el otro licitante estaba allí solo para decorar, no cumplió los criterios. Resultado, concurso desierto.
Y en Elche no les fue mejor. Una de las licitantes era el Trinity College Group of Spain SL que, de nuevo esas perversas casualidades que tienen la aviesa tendencia a parecer causalidades, es propiedad de un socio del ex presidente del Gobierno de José María Aznar. La otra licitante era Educatio Servanda, una fundación educativa de carácter cristiano que también tenía un CIS cristiano y que segregaba por sexo a los alumnos adjudicado por los mismos consejeros investigados en Púnica.
Conclusión otra licitación desierta.
Así que no ha sido el nuevo gobierno de la Generalitat quien se ha cargado la política de CIS. El fin de la política de "te enriquezco a cambio de que evangelices a los chavales" fracasó por su propia naturaleza ilegal y delictiva. 
Porque una actuación delictiva no puede llevarse a cabo sin cómplices, porque saltarse la ley y alterar las reglas del juego solo puede mantenerse si quien tiene poder para encubrirlo lo ejerce de forma omnímoda y constante.
Y eso dejó de ocurrir cuando Púnica y las encuestas comenzaron a hacer levantarse al Partido Popular valenciano de su sillón de padrino mafioso.

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