lunes, septiembre 25, 2006

Una carta postergada


Al muy Alto y Noble Señor José María Aznar, Senescal Cesante de su Majestad el Rey de España.
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Ala os guarde.
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Me pongo en contacto con vos por medio de esta misiva que espero que mis correos hagan llegar pronto a vuestras manos, para hacer honor al compromiso que me reclamasteis recientemente en una acertada arenga a algunos de vuestros sabios y bachilleres en una universidad de esa tierra de más allá del mar que ni yo ni mi corte llegamos jamás a conocer llamada América.
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Le escribo estas líneas para recordarle que fueron varios reinos visigodos los que solicitaron la ayuda de Tarif y los califas Omeyas para afrontar la presión que sobre ellos realizaba el Rey Don Rodrigo, elegido en Toledo. Me permito escribirle estas líneas para realizar algunas preguntas como ¿No es eso lo que hace su OTAN? ¿No acude militarmente en ayuda de sus aliados, vasallos y feudatarios cuando estos lo reclaman?
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No está en mi intención, Alá lo sabe, rectificarle en nada sus palabras y haré el voto de perdón que usted tan sabiamente ha exigido más adelante. Pero se me antoja algo injusto y, en verdad, carente de la rectitud de juicio que se le supone y que ha hecho de vos un guía respetable y sabio, que haga caer sobre los hombros de aquella gente bereber, que llegara a las costas de Hispania, el peso completo de la contrición y la expiación que se debe imponer justamente por el execrable acto de pisar de forma belicosa las tierras de Hispania ¿No deberían los teutones postrarse también ante los hispanos y pedirles perdón? ¿No deberían los gobiernos de Italia realizar la misma contrición? ¿No deberían los franceses demandar de igual manera el perdón del magnánimo corazón de las gentes de Hispania?
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Al fin y al cabo, como seguramente usted en su gran erudición y sabiduría ya conocerá, Los visigodos, provenientes de las fronteras externas del imperio romano junto al Rín, entraron en las tierras de Hispania como invasores, asolaron y devastaron toda la estructura de gobierno romana y tomaron por la fuerza tierras y gobiernos que no eran suyas ¿no deberían, en buena fe, solicitar perdón por ello?
Al cabo, los romanos invadieron las tierras de Hispania para utilizarlas en su guerra contra los cartagineses, se asentaron en ella, barrieron de la faz de la tierra la resistencia íbera y lusitana, destruyeron los cultos druídicos del norte e impusieron su lengua, su ley y su cultura sobre los pobladores hispanos de estas tierras ¿no deberían entonces los gobiernos italianos sumarse a esa universal contrición y flagelar sus culpables espaldas ante vos y vuestra nación?
Nos y los nuestros no lo vimos pero nos han contado que un emperador de Francia invadió no ha mucho las tierras españolas y les impuso de rey a su hermano ¿no debería el gobierno francés solicitar vuestra gracia y misericordia por esos actos? Es más, ha llegado a nuestro oídos que vuestro actual monarca desciende de aquella dinastía que utilizó un ejército extranjero, -Los cien mil hijos de San Luis, creemos que se hacían llamar.- para imponerse y restaurarse en el trono de España. ¿No debería vuestro rey actual visitar cada hogar, cada pueblo, cada villa en peregrinación penitencial solicitando el perdón divino y humano por tan execrable acto?
No se trata con ello de eludir la reclamación que habéis realizado desde la más justa razón y desde el más profundo temor de vuestro dios. Pero las penas entre muchos se llevan mejor.
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No he de negar aqui responsabilidad alguna en los actos que se nos achacan. Antes bien, los asumo como pecador arrepentido que ha ofendido a tan alto señor por estos hechos pretéritos. Pero pondré en vuestro conocimiento algunos hechos. Cien mil hombres tomaron toda la península en dos años con una sola batalla y en una marcha triunfal. Conquistaron más de treinta ciudades y dejaron guarniciones en todas ellas. Salvo en los campos de Guadalete, en glorioso enfrentamiento de armas, no fue mostrada resistencia en prácticamente ninguna de las ciudades tomadas.
Nuestro líder de entonces, Muza, llegó con un ejercito de doscientos mil hombres desde Damasco y se fue un año después con un ejercito de doscientos mil hombres a la capital del califato de donde nunca volvió.
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Sería para mi arduo explicar como pudimos mantener nuestro dominio en contra de la voluntad de la población hispana con tan exiguo número de invasores. Y más como lo conseguimos durante ocho centurias. Debía ser la ayuda de Alá.
No cabe otra explicación. Salvo que creamos que la población hispana se convirtió al islam como antes se había convertido al arrianismo y antes al cristianismo y antes a los dioses de Roma y antes a los dioses griegos y antes a los celtas. Quizás, si se trata de pedir perdón, las gentes de Hispania deberían arrodillarse y solicitar la misericordia de todos los dioses del panteón universal por lo mudable de su fe.
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Pero, en cualquier caso, solicito perdón humildemente de las tierras y la gente de Hispania por haber llevado la horrible aritmética a sus mentes, por haber impuesto un sistema de pesos y medidas basado en los decimales, por haber impuesto el cero en las matemáticas, por haber construido y remodelado ciudades realizando algo tan absurdo como el alcantarillado, por haber creado vergeles de regadíos en tierras hasta entonces prácticamente baldías.
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Pido humildemente misericordia por haber permitido a judíos y cristianos realizar sus culto. Por haber formado sanadores y galenos en la primera facultad de medicina abierta en el mundo desde la época de los romanos. Solicito que se me perdone y me muestro absolutamente arrepentido por que hombres indeseables como el aristotélico averroes, llegaran a esta tierra de mi mano para recuperar conocimientos perdidos y denostados hasta entonces.
Reconozco mi falta y me arrepiento humildemente.
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Antes de poner fin a esta misiva, quiero también pedir perdón por otro de los actos horribles que llevamos a cabo en esa bella tierra de Hispania. Pido perdón por que cuando Almanzor perdió Granada, el último vestigio de nuestra ominosa e infame invasión, no se llevó consigo a los millones y millones de invasores que poblaban la España que, como vos perfectamente sabeis siempre ha sido católica apostólica y romana,. Solicito disculpas porque el derrotado nazarí Boabdil sólo se llevó consigo a medio millón de invasores. Entraron doscientos mil y se fueron quinientos mil ¿Los demás millones de invasores murieron en la reconquista o se convirtieron de nuevo al dios que les imponían por las armas y por la victoria? Yo no lo sé pero vos en vuestra gran sabiduría y conocimiento de los tiempos pretéritos y presentes seguro que si conocéis la respuesta a esa disyuntiva.
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Espero, con la fuerza de Ala, que estas mis disculpan os hayan sido suficientes y contribuyan en la medida de lo posible a paliar vuestra justa cólera. A las presentadas por mi se unen las de Plubio Cornelio Escipión Emiliano, primer gobernador de la Hispania Romana; las de Eurico, primer rey visigodo arriano de Hispania; las de Felipe V, primer rey Borbón de España y las de Napoleón Bonaparte y su hermanó José, Emperador de Francia y rey de España respectivamente.
Nos, esperamos que estas disculpas sean suficientes para vos y vuestra acertada reclamación de reparaciones formales por haber construido la historia de su país nación sin solicitar previamente su permiso.
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Cumplida esta noble obligación, me veo en la nada agradable tesitura de comunicarle algo que temo será menos de su agrado que lo leido hasta ahora.
En este limbo de líderes olvidados, al que seguramente vos pertenecereis con gloria por derecho propio dentro de poco tiempo, hay algunos antiguos monarcas y próceres que, seguramente sin razón alguna y sin justicia en su reclamaciones, se sienten ofendidos por las actitudes de España y exigen una reparación formal similar a esta por vuestra parte o por la de vuestro visir –o delfín como se dice en tierras cristianas- el siempre ponderado Mariano Rajoy.
Paso, muy a mi pesar, a hacer relato de las personas y los agravios.

Moctezuma Xocoyotzin, Soberano del Imperio Azteca de Méjico, .- Destrucción total de su imperio
Atahualpa, Gran Inca del Perú.- Destrucción total de su reino
Enrique II de Trastámara, rey legítimo de Portugal.- Invasión de Portugal por Isabel de Castilla.
Duque de Nemours, Gobernador de la Italia Francesa.- La invasión de la plazas francesas en Nápoles por las tropas de Gonzalo Fernández de Córdoba.
Justino de Nassau, Gobernador de Breda.- Toma y devastación de Flandes por los tercios.
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La lista es más amplia, pero el resto de los altos señores y potestades se reservan sus cuitas y demandas hasta que las disculpas hayan satisfecho a los nombrados.
Esperamos sinceramente que, al igual que Nos, toméis el ejemplo y asumáis las absurdas peticiones que nos habéis hecho llegar como obligaciones para vos.

Sin más, os dejamos en la Gracia de Alá y en espera de vuestra pronta respuesta.
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Abderraman III, Califa de Córdoba.

PD. Espero os recuperéis pronto del golpe que, ha llegado a mis oídos, habéis recibido en la cabeza recientemente y que parece que en ocasiones os nubla el juicio y os estorba en vuestras reflexiones.

viernes, septiembre 22, 2006

Curso acelerado de manipulación de ácidos

Un día más el misterio teológico de Ratzinger tendrá que esperar. Los demonios tenemos muchas ocupaciones y sólo podemos hacer un post al día -salvo gloriosas excepciones- y el de hoy se lo merece El Mundo.
Este diario demuestra una vez mi teoría de que España no ha crecido, se ha limitado a envejecer. Sigue cometiendo los mismos errores de la prensa política de hace dos siglos -porque ya estamos en el siglo XXI- y antepone su objetivo político a la realidad. Antepone la necesidad de venganza de una sola persona que se encuentra en la sombra y los deseos de poder de otras que se esconden bajo unas siglas a la ética formal y material mas elemental de la prensa.
Las páginas de nacional y las secciones de investigación de este diario -en las cuales trabajé hace ahora casi una década- se han convertido más en las oficinas de Agit-pro del Politburo de un partido, en las secciones de desinformación de la quinta columna de una formación política que una redacción periodistica. Donde hace años se sentaban periodistas hoy se sientan pagadores de cheques y guionistas de suspense y terror que elaboran las más intrincadas historias para luego disfrazarlas de realidad.
Y utilizo los términos Agit-Pro (Agitación y Propaganda) Politburó (Núcleo político en la sombra) y desinformación con todo conocimiento de causa, porque sé que emanan de la teoría comunista más acérrima y que resulta cuando menos chocante que estén puestas al servicio del otro extremo -cada vez más radical- del ideario político.
El PP, los líderes del PP, necesitan un informe que vincule a ETA con el 11-M y El Mundo lo crea. Y no sólo lo crea, sino que acusa al Gobierno de ocultarlo. Es más, le acusa de falsificarlo.
Mi profesor de Teoría de la Comunicación, Miguel Sobrino, me enseñó en la facultad en la que estudiaba cuando El Mundo comenzaba a ver la luz y cuando yo aún era humano que la actividad periodística es el juicio a la actualidad y en ella han de seguirse los mismos pasos.
El primero es, sin duda, la presentación de pruebas:
El Mundo parece tenerlas:
Muestra una copia apenas visible de un documento en apariencia oficial en el que se dice que en la casa de uno de los imputados en el 11-M apareció ácido bórico, lo mismo que en un piso franco de ETA en 2001.
¿Es eso falso? No. El policia ha encontrado la sustancia, el investigador científico la ha reconocido como ácido bórico y alguien ha anotado a pie de página que se encontró la misma sustancia en un piso franco de ETA.
Pero, como eso parece demasiado endeble como prueba, El Mundo abandona la información y empieza con la desinformación. Presenta la sustancia como algo inusual y prácticamente sólo usado por ETA, al parecer el primer grupo internacional conocido de terrorismo científico.
¿Es así? La respuesta, una vez más mal que le pese al Partido Popular, es no.
Existen al menos cinco compañías mineras en España dedicadas exclusivamente a la producción de ácido bórico que producen cerca de 15.000 toneladas al año. Eso no puede considerarse como un producto poco común.
Pese a esta inmensa producción, podría darse el caso de que el dichoso ácido de marras sólo se emplease con fines delctivos o criminales. ¿Es así? Parece que tanpoco. El ácido bórico es el conservante E284 de multitud de productos envasados; es el componente básico de varias medicinas antiinflamación destidas a golpes cuando no hay herida abierta; se utiliza como solución de agua para refrigerar algunos reactores nucleares y se vende en ampollas para una actividad tan peligrosa y criminal como es el cuidado del pelo de los gatos persas. Que yo sepa hasta ahora ser pijo no es un acto terrorista.
Descartado por sentido común, el hecho de que las empresas farmaceúticas, La Junta de Energía Nuclear, La Asociación de Conserveros de España y los propietarios de gatos persas -estó último con ciertos reparos- estén implicados en los atentados del 11-M. Sólo nos quedaría investigar la vinculación del ácido bórico con las actividades delictivas o criminales.
¿Existe una vinculación de esta sustancia con actividades delictivas? La respuesta, para alivio de los desinformadores y su Politburó es que sí.
¿Significa esto que el ácido bórico es imprescindible para la fabricación de determinados ingenios explosivos y que esos ingenios explosivos son del mismo tipo que los que fabrica ETA? ¿Significa que la distribución de la sustancia está tan controlada que los integristas no podían haber accedido a ella sin la colaboración de alguien que conociera los canales criminales por los que hacerse con la sustancia en España, como podría ser ETA? Desgraciadamente para ellos no.
El ácido bórico esta relacionado con la comisión de delitos. De unos delitos muy específicos. No es imprescindible para la elaboración de explosivos, es casi fundamental para el tráfico de drogas. El Mundo expone como una verdad manifiesta que es una sustancia muy extraña usada por ETA y que la aparición en la casa de los imputados en el 11-M sugiere la relación. Y esa es la desinformación.
El seis de julio de este año la Guardia Civil desarticuló en Alzira (Valencia) una red de narcotrafico. Entre otras muchas cosas y sustancias se incautó de tres kilos de ácido bórico. Es de suponer que El Mundo pretenderá que se investigue la vinculación de esta red de traficantes de droga con los atentados del 11-M. Pero curiosamente no lo hace.
El pasado mes de agosto detienen en Salamanca y Navarra a once personas que formaban una red de traficantes de cocaína y ¿qué tienen en su poder? 444 gramos de ácido bórico. Hace quince días desarticulan una red internacional de tráfico de drogas de diseño en Bégica, ¿podeís imaginaros que se halla en uno de los laboratorios descubierto en la ciudad de Gante?. ¡En efecto! Ácido bórico en la desproporcionada cantidad de 25o kilos. La única vinculación entre el delito y el ácido bórico es el tráfico de drogas, puesto que se utiliza para cortar la cocaína y la heroína. Ese es el hecho. Un hecho que conocía el investigador policial y que por supuesto estaba en la obligación de conocer o investigar El Mundo.
La presencia de ácido bórico en un piso franco de ETA y en el apartamento de los imputados del 11-M sólo es indicio de una cosa, algo que, por otra parte es casi conocido por todos: Tanto ETA como muchas organizaciones terroristas internacionales financian las actividades de sus comandos independientes -liberados según la terminología etarra, células según la terminología integrista- a través de la venta de drogas. De eso sí es indicio, pero no de la relación entre ambos.
Pero El Mundo obvia la investigación más elemental. Obvia el trabajo periodístico más básico y se apunta al carro de una anotación a pie de página de uan idea que, en un momento dado, tiene un investigador.
El jefe de ese investigador lee ese borrador y probablemente le explica algo parecido a lo que yo acabo de decir y, obviamente no se incluye en el informe oficial. Y El Mundo -que nadie sabe cómo, tiene acceso a ese borrador- convierte una praxis de investigación acertada en una manipulación; transforma un borrador en un documento oficial y muda una correción en una falsificación. Transforma la realidad para que el juicio de la misma se ajuste a su sentencia ya emitida previamente: Que ETA está implicada en el 11-M y el Gobierno está ocultándolo.
Y toda esta desinformación, que sería cuestionable y eticamente reprochable si estuviera solamente destinada a vender periódicos, se transforma en criminal cuando se descubre que es el paso previo a la Agitación y Propaganda con un único objetivo: Impedir las negociaciones entre ETA y el Gobierno. Negarle a los españoles la posibilidad de una esperanza de paz para que un partido político, incapaz de acceder al poder ofreciendo esperanza, pueda recuperar el control utilizando el terror.
Soy un demonio y por ello no tengo noción de lo políticamente correcto. Así que, para mi, terroristas son los que usan el terror para sus fines. Hoy por hoy, con ETA en dique seco y con los integristas autores del 11-M en la cárcel en espera de juicio, los únicos terroristas que hay en España son el Politburó del PP y El Mundo. Son los únicos que intentan beneficiarse del terror.

jueves, septiembre 21, 2006

El Profeta Conspirativo

En mitad de la Summa Teologica en la que la actualidad ha convertido este demoniaco blog en los últimos dias voy a hacer un alto en el camino. Aunque, en realidad, no sé si se trata de un cambio de asunto. Porque al fin y al cabo la postura del PP con respecto al 11-M es ya casi una cuestión de fé.
Lo que resulta más sorprendente es que un partido político tenga una postura respecto al 11-M ¿Qué postura se puede tener respecto a un atentado terrorista que sego la vida de centenares de personas? Se puede tener una postura de triste resignación, de cabreada indignación, de resentida venganza o de justa cólera, pero me resulta realmente increíble que alguien tenga una postura política. Durante años he practicado la masoquista tortura de leer los programas e idearios políticos de los partidos españoles y nunca he visto un apartado que se enunciara como Postura política del PSOE ante un hipotético atentado masivo o Ideario político del Partido Popular ante un eventual ataque terrorista indiscriminado. No está ni en mi intención más remota hacer chanza de este asunto, pero me temo que el PP está haciendo un rídiculo que llamaría a la risa si no fuera porque mueve a la indignación.
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"Nosotros creemos que se oculta la verdad", dicen los dirigentes del PP y de nuevo su fé se antepone a la realidad.
Zaplana, esa inclita sonrisa torcida de corbata amarilla, exige al Gobierno "por responsabilidad" que presente un informe que nunca existió, un supuesto informe que vincula a ETA con el integrismo terrorista que perpetró la masacre de Atocha. El fiscal dice que no existe, la policía mantiene que no existe, el Gobierno afrima que no existe, los cuerpos internacionales de investigación aseguran que no existe. ¡Por el amor de vuestro dios, si hasta el juez sostiene que no existe!
Pero Zaplana, pero Rajoy, pero el PP se encogen de hombros y se aferran a su fe milenaria con el más que sólido argumento de "nosotros creemos que si".
Y ¿en qué se basa la fe inquebrantable del PP? Pues en lo que suelen basarse todas las creencias: en la palabra revelada de dios a través de los labios de su profeta. Aunque en este caso el enunciado sería algo parecido a No hay mas dios que Aznar y Trashorras es su único profeta.
Como Aznar dice que existen esas vinculaciones pues tienen que existir. Como Trashorras lo confirma ya no existe la más mínima sombra de duda para los leales fieles a este nuevo culto de fe ciega. El egregio líder que aún lo es del PP mantuvo que la goma 2, el titadine, era el vínculo de unión entre ambos elementos terroristas y Trashorras lo confirma ¡Ya tenemos otro dogma de fe que añadir a la lista de los mandamientos del culto conspirativo del 11-M!
Que expertos en explosivos alemanes analizan los restos del escenario de la masacre y confirman que el explosivo no es goma 2, no importa. Que el explosivo encontrado en el coche utilizado por los terroristas no es titadine, no importa. Que los artificieros desmontan una mochila en la que el explosivo no es goma 2, no importa. Que las sustancias que hacen volar por los aires el piso donde se refugiaban los terroristas no tienen nada que ver con las que utiliza ETA, no importa. Que los explosivos que fueron sustraidos por Trashorras de la mina no eran titadine, no importa. El profeta Trashorras identificó goma 2 en un coche a través de la puerta de un maletero que unas veces se abrió y otras no. Eso es suficiente. Como Saulo, cegado por la luz en el camino a Damasco, Trashorras creyó ver titadine, creyó escuchar una voz que le decía esto tiene que ver con ETA. Eso es suficiente para el PP y renueva su fe. La realidad no importa.
Y el nuevo vicario de esta fe, Eduardo Zaplana, se lanza a la palestra parlamentaria para exigir que el Gobierno le facilite estos datos y le acusa de irresponsable porque el PSOE los solicitó en los días posteriores al atentado.
Zaplana olvida un detalle, un pequeño detalle que hace que su justa reclamación se transforme en una pueril pataleta; que su conspiración se disuelva en una burda manipulación. El PSOE, los partidos políticos, los ciudadanos y votantes españoles exigieron las pruebas de la vinculación de ETA con el atentado no porque supieran de su existencia por un acto de fe como le ocurre ahora al PP. Exigieron esas pruebas porque el Presidente de su gobierno, José María Aznar, el ministro de Interior de su gobierno, José Angel Acebes y otros muchos altos cargos del entonces partido en el gobierno, el PP, afirmaron publicamente sin lugar a ninguna duda que el atentado era obra de ETA. Los que exigieron entonces pruebas no las obtuvieron. Nadie presentó un informe sobre la vinculación de Al Qaeda y ETA. El PP estaba en el Gobierno ¿Por qué no lo presentó? Anunque hubiera sido una praxis política despreciable ¿Por qué no hizo una copia para utilizarlo posteriormente?
El actual gobierno del PSOE no presenta el dichoso informe, las dichosas pruebas de la vinculación entre ambos estadios terroristas no para facilitar la negociación con ETA -como insinuan algunas voces desde el PP- sino por idéntico motivo por el que no lo presentaron los dirigentes y el Gobierno del PP en su momento. Porque no existe.
El PP recurre a la fe para apartarse de la realidad de que fue su política, la política de su líder, la que condujo al atentado, para encontrar consuelo del hecho de que su ineptitud internacional les hizo perder las elecciones y fue causa de que una pandilla de locos furiosos segara la vida de centenares de ciudadanos inocentes.
El PP recurre a su fe para demostrar que fue la ineficacia de los altos mandos de los cuerpos de seguridad y no la política de su amado inspirador, José María Aznar, la que permitio el atentado. ¿Y que diferencia habría? Eso sólo demostraría que el PP fracasó en su política exterior y en su política interior porque, al fin y al cabo ¿Quien había designado a esos altos cargos?
Y basa su fe en las profecias y las revelaciones de un delincuente de poca monta transformado en criminal masivo llamado Suarez Trashorras. Desechando investigaciones, informes, memorandos y pruebas aportadas por especialistas y expertos. Claro que esos expertos no son devotos del Credo de la Conspiración del 11-M
Es de suponer que lo único que le servira al PP será una nueva revelación. Esperemos que Osama, otro devoto iluminado, envie un vídeo desmintiendo a Trashorras ¡Eso si debía ser una prueba definitiva para el PP!
Una opinión de autoridad siempre supera a otra.

miércoles, septiembre 20, 2006

Manuel II de Bizancio, El Descontextualizado


«Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba»
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La frase ha hecho de nuevo restallar los sonidos de espadas y cimitarras en el mundo religioso que sólo reacciona ante la voz de los que dicen hablar por o para Dios. La frase ha sido dicha por un Papa.
Y la medieval espada del islam integrista comienza a sacudirse en el aire. Y la medieval curia romana, anclada en el miedo que la ha hecho sobrevivir tanto tiempo, envía a sus embajadores a pedir disculpas y asegura que todo es un malentendido. Que la frase ha sido descontextualizada, que en realidad la dijo un docto emperador de antaño y que sólo era un ejemplo.
Y en eso no se equivocan. Ha sido descontextualizada, pero no por los perversos periodistas o por los iracundos ayatollahs. La frase ha sido descontextualizada por el Vicario Ratzinger. Por ese que se hace llamar Benedicto XVI.
Dudo que haya alguien que conozca la historia de Bizanzio mejor que los catedráticos vaticanos y seguro que saben que citar a Manuel II Paleólogo hablando del Islam es como citar Hitler hablando de los judíos, por poner un ejemplo que vaya más allá de los doctos y eruditos paraninfos de las facultades de teología.
Presentar a Manuel II como un ilustrado emperador que debatía con un erudito persa sobre las virtudes de las religiones por mero afán filosófico, por mero amor al "logos" es tan falso como peretender que la Iglesia siempre aceptó que La Tierra es redonda.
Manuel II debatía sobre religión porque la presión otomana estaba desmoronando su imperio y desvaratando su poder.
Manuel II era un arribista que ascendió al trono por encima de su hermano mayor, intensificando los enfrentamientos entre él y su padre, el anterior emperador. Manuel II fue un monarca que, en contra de los sentimientos expresados por su pueblo, viajó en secreto a Roma para jurar lealtad al Papa y al cristianismo -quizás sea por eso por lo que La Iglesia Romana le tiene en alta estima-, pero que, pese a ello, cuando los príncipes serbios perdieron su poder a manos de los otomanos, se aprovecho para tomar Serres y declararla parte de su imperio, en lugar de ayudar a otro reino cristiano como había jurado ante el Papa.
Manuel II, el ilustrado discutidor sobre religiones, cuando la ciudad de Serres firmó un acuerdo con las tropas otomanas que les daba el control de la zona y en el que no se incluía la conversión de ninguno de sus habitantes, que mayoritariamente seguían siendo no cristiano-romanos, se complotó con los nobles papistas -como luego les llamarían los protestantes- y degolló en una noche a la testimonial guarnición otomana y a un millar de musulmanes de la ciudad. Es de suponer, segun el docto Benedicto, que para demostrar lo perverso que es imponer la fe por las armas.
Debe ser que Manuel II no era un fanático religioso sino un equivocado empirista.
Muy orgulloso de su experimento no debía estar puesto que huyó a Tesálonica, la segunda ciudad de su imperio. Obviamente, los otomanos no se quedaron parados y exigieron a la ciudad que le entregara. Por supuesto, Manuel dijo que resisitiría hasta la muerte en palabras textuales "por la grandeza del imperio y por la fé".
Manuel II esperaba la ayuda de los demás reinos cristianos pero, claro, los reinos cristianos recordaban Serres.
Los otomanos reaccionaron entonces como reaccionan ahora los Ayatolas. Se ofendieron por aquello de la fe y amenazaron con una masacre si no se abrían las puertas de la ciudad. Y Manuel, haciendo gala una vez más de su compromiso con el cristianismo, llegó a un acuerdo con los Arcontes de la Ciudad -el propio nombre de los nobles asegura que no se trataba precisamente de cristianos romanos- huyó por la noche y permitió que la segunda ciudad de su imperio, Tesalónica, cayera en manos otomanas. Los que, por ciento, no exigieron conversión alguna a los que allí habitaban.
Así que su conversación con el sabio persa es la conversación de un gobernante inepto cuyo arribismo y cuya mala visión política le hicieron perder parte de su imperio, gran parte de su imperio, a manos del emergente imperio otomano regido por Murad I. El docto emperador de Bizancio culpaba al islam porque no podía culparse a sí mismo.
Pretender que el papa Ratzinger desconoce estos antecedentes es absurdo. Por tanto, el descontextualizador, el manipulador no es el Ayatollah, no es el periodista. Es él mismo.
Si realmente quería poner de manifiesto lo absurdo, lo contrario que es a la razón la imposición de la fe por el peso de las armas porqué no citó frases como:
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"Quienes lucharon antes en guerras privadas entre fieles, que combatan ahora contra los infieles y alcancen la victoria en una guerra que ya debía haber comenzado; que quienes hasta ayer fueron bandidos se hagan soldados; que los que antes combatieron a sus hermanos luchen contra los bárbaros" Urbano II. Concilio de Clermont-Ferrand
.."Comprometeos ya desde ahora; que los guerreros solucionen ya sus asuntos y reúnan todo lo que haga falta para hacer frente a sus gastos; cuando acabe el invierno y llegue la primavera, que se pongan en movimiento, alegremente, para tomar el camino bajo la guía del Señor". "El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (Mateo 16,24). Urbano II
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"Habiendo entrado peregrinos en la ciudad, persiguieron y degollaron a los sarracenos hasta el Templo de Salomón, donde hubo tal carnicería que los nuestros caminaban con sangre hasta las rodillas. Los cruzados corrían por toda la ciudad arrebatando oro y plata, caballos y mulas, haciendo pillaje en las casas que sobresalían por sus riquezas. Después felices y llorando de alegría, se fueron a adorar el sepulcro de Nuestro Señor Jesucristo, considerando saldada la deuda que tenían con El" Raimundo de Aguilers, cronista presencial.
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"...los francos degollaron a más de setenta mil (?) personas, entre las cuales había una gran cantidad de imanes y de doctores musulmanes, de devotos y de ascetas, que habían salido de su país para venir a vivir, en piadoso retiro, a los lugares santos". Ibn al-Athir
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"Se ordenó sacar fuera de la ciudad todos los cuerpos de los sarracenos muertos, a causa del hedor extremo, ya que toda la ciudad estaba llena de sus cadáveres... hicieron pilas tan altas como casas: nadie había visto una carnicería semejante de gente pagana. Las hogueras estaban dispuestas como mojones y nadie, excepto Dios, sabía su cantidad". Guillermo de Tiro
."La matanza de Jerusalén causó una gran impresión en todo el mundo. Nadie puede decir cuántas víctimas hubo, pero Jerusalén quedó vacía de musulmanes y judíos. Incluso muchos de los cristianos quedaron horrorizados... Esta demostración de sed de sangre del fanatismo cristiano dio origen al renacimiento del fanatismo del islam". Runciman
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En realidad, si el vicario Ratzinger hubiera querido hablar de estos temas y demostrar con una cita antigua lo absurdo de la imposición sangrienta de la fé podría haber usado por ejemplo esta:
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"Si es vuestra fe la que os a traído hasta aquí para atacar a aquellos que ningún mal os desean es que dios no os ha hablado o es que vuestros oídos están sordos" Al-Nāsir Salāh ad-Dīn Yūsuf ibn Ayyūb (Saladino)
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En cualquier caso, creo que el discurso de Ratzinger esconde otra falacia aún mayor que es el verdadero motivo por el cual, de repente, este papa inquisidor se ha lanzado a los ruedos teológicos para desviar la atención hacia el islam. Si no hoy -por tiempo- mañana os hablare de éllo.

martes, septiembre 19, 2006

Inqusición versus Jihad

De nuevo Jacobo tiene algo inteligente que decir
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Quien haya querido escuchar más allá del ruido que ha provocado el discurso del papa entre quienes ni lo han leído, ni lo han querido entender, estarán agradecidos de la altura y la riqueza que ha cobrado el debate intelectual que nos propone este nuevo y sorpendente Papa. Cualquiera que haya leído con atención Los Hermanos Karamazov, sea agnóstico, ateo o creyente, recordará como uno de los momentos más profundos y entrañables del libro, las palabras finales del moribundo Starets Zosimo a Aliosha. Zosimo expone de manera convincente la incapacidad del hombre moderno, para analizar y aprehender el mensaje que subyace en los textos revelados de la religión. El hombre moderno cada vez tiene más incapacidad de trascender las limitaciones del método empírico, método al cual exige que se someta todo aquello que aspire a brillar con la luz de la verdad. El mensaje cristiano queda así reducido al absurdo, diseccionado en un montón de datos anecdóticos, que analizados aisladamente, rebajan el contenido a una colección de mitos y supersticiones. No hay más que ver cómo la opinión pública sólo admite a debate las cuestiones religiosas más prosaicas y ridículas para aquellos de nosotros que no somos religiosos, como lo son el uso de preservativos, las células madre o las bodas gays. Sin embargo, el papa Benedicto, aboga en su conferencia del otro día, por superar ese empobrecimiento de la mirada del hombre moderno, que ha excluido de la razón –del logos– todo aquello que para los antiguos griegos estaba más allá del mundo físico, y formaba parte de lo metafísico y lo inteligible. En definitiva, hemos oído las palabras de un príncipe filósofo (el papel que debería desempeñar un papa), que nos exhortan a recuperar ese espíritu helénico que hizo que el hombre occidental jamás se agotara de preguntarse a sí mismo, sin autocomplacencias y lleno de espíritu crítico, “quiénes y qué somos, a dónde vamos, de dónde venimos.” Esas preguntas han sido la zanahoria que como a burros nos puso en marcha para recorrer el dificilísimo camino que lleva a Isaac Newton, a David Hume, a los enciclopedistas, y en definitiva, a la era digital en la que estamos. La búsqueda de las respuestas a esas preguntas es lo que eventualmente nos ha dotado de instrumentos de percepción tan refinados como los que nos procura la ciencia actual (microscopios, telescopios, aceleradores de partículas, simuladores informáticos, etc…), pero si dejamos de hacernos seriamente esas mismas preguntas, o si las despojamos de su amplitud abstracta para reducirlas a la concreción que exije el método científico, el peregrinaje espiritual del hombre en pos de verdades trascendentes, habrá terminado.Es triste que desde muchas tribunas de opinión y pensamiento, el único debate que haya suscitado este interesantísimo discurso, sea la conveniencia diplomática de someter a una mayor censura aquellos argumentos del Papa que sean susceptibles de ser interpretados como una provocación por sectores hiperreactivos, intransigentes y violentos del mundo musulmán. La Academia, –pues después de todo, este es un mensaje leído en un contexto académico y para lectores con cierto bagaje cultural– ha de ignorar absolutamente la presión de las mases enfervorecidas de extremistas religiosos que no admiten ningún cuestionamiento de sus certezas. Si cedemos a esta presión, sería el fin de la Academia.En Europa viven casi una veintena de musulmanes, el Islam ya forma parte de nuestra sociedad y por tanto, ha de ser sometido a la misma crítica a la que hemos sometido a todos los sistemas ideológicos que influyen en el comportamiento moral de cualquer sector de nuestra sociedad. El no poder hablar libremente sobre el Islam, como lo hacemos de cualquier otra ideología, venga presuntamente revelada por un Mesías o por un Karl Marx, vulnera los principios que han hecho progresar a Europa hacia una sociedad abierta, libre y plural. Es preferible una pataleta incendiaria de borrokas islámicos que no quieren aceptar ningún debate, que silenciar las voces críticas y profundas que mantienen en marcha los motores intelectuales de nuestra civilización. Por eso pienso, que los europeos deberían prestar más atención al contenido del discurso del Papa, y menos, al ruido sordo de los fanáticos energúmenos o a las peticiones de silencio, que visten de propósitos diplomáticos lo que en realidad es cobardía y claudicación. Sería una ironía histórica que hoy en día, frente a la intransigencia religiosa, sea el papa quien diga “eppur si muove”, y los gobiernos e intelectuales europeos quienes ayuden a aquellos que han renunciado al logos, a decir que no se mueve.
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Y de nuevo yo tengo algo que contestarle
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No dudo que haya que buscar más allá del mundo físico, que haya que volver a los principios de la existencia de lo metafísico y de lo que trasciende a nuestros propios sentidos.Lo que pongo en duda es la capacidad que un hombre como Ratzinger, por mucho que ahora haya adoptado el nombre de Benedicto VXI, tiene para hacer aseveraciones de ese tipo.
Puede disfrazarse de lo que quiera pero durante treinta años ha dirigido la Oficina para la Pureza de La Doctrina y de La Fe y, los que somos un poco ilustrados en temas eclesiales, sabemos lo que eso significa.Durante treinta años ha impuesto silencio a religiosos y teólogos (mas de dos centenares), ha creado listas negras de publicaciones, de libros y de ensayos en los que se ascendía o descendía a lo metafísico de forma diferente a la visión que la Iglesia Establecida ha adoptado como la única manera de llegar a la divinidad, de enfrentarse a ella o de explicarla.Durante treinta años ha negado todo el espíritu académico al negar la posibilidad de enfrentarse con argumentos a los que acceden al conocimiento de dios, de su dios, de una manera diferente a la suya.Si el hombre moderno está incapacitado para ir mas allá de lo empírico, de si mismo -algo que yo también defiendo- la iglesia actual está incapacitada para trascender al metodo agustiniano de la prueba negativa: Muestrame una prueba irrefutable de que dios no existe. La Iglesia está incapacitada para ir más allá de su fe.
El mensaje cristiano ha sido reducido a una serie de principios sin sentido, no por aquellos que no creen en él, sino por aquellos que han medrado con él. Ha sido el aparato eclesial de proseletismo el que ha eliminado todo componente revolucionario e igualitarista del mensaje de Joshua Ben Juseff. Ha sido el aparato eclesial el que ha santificado dictaduras, conducido a dictadores bajo palio hasta los templos y hecho hincapié en la mansedumbre y no en aquello de "deja tu riqueza y siguemé", por poner algún ejemplo. Si la condición de Papa ha convertido a un Gran Inquisidor en un Principe Filósofo, ¿Por qué no levanta la prohibición de publicar que pesa sobre los ideólogos de la Teología de La Liberación? ¿Por qué sigue manteniniendo el anatema sobre las ideas de Monseñor Thriellard sobre la naturaleza de la transustanciación? ¿Por qué su primera aportación teológica ha sido enviar a los exorcistas por el mundo recuperando el concepto de posesión demoniaca y de condena infernal?
Realmente, no creo que el Papa sea un Principe Filósofo y quiera recuperar el espíritu de la Academia por más que lo diga, y por más que elija un entorno universitario para decirlo. Entorno que se encuentra muy cerca de otro, La Universidad de Tubinga, donde alguien colgó hace unos siglos unas cuantas tesis para la discusión que nunca fueron discutidas que aún hoy pese a las pruebas históricas siguen sin ser discutidas. Que sólo fueron prohibidas.
El espíritu helénico se basaba en el diálogo, un diálogo erudito si se quiere, pero el diálogo. Ninguno de los que respiraban ese espíritu se presentaban en una discusión asumiendo ninguno de los principios que defendían como dogmas incuestionables que no admiten discusión y la iglesia lo hace constantemente. Y el Papa lo hace constantemente. Lo ha hecho durante treinta años desde la sombra de los despachos vaticanos y lo hace ahora desde el balcón de San Pedro.
La iglesia se apropia de un mensaje que no es suyo como si fuera una aportación única e irrepetible y pretende demostrar con eso la superioridad ética de su credo. Un mensaje que ya era viejo en los tiempos de Zaratustra, un mensaje que pone al amor a la igualdad y a la lucha en el centro del a relación del hombre con su futuro.
El Papa Ratzinger llora y se lamenta porque el hombre moderno no ve más allá del logos, porque el hombre moderno ha perdido el sentido de la trascendecia y de la metafísica ¿Que institución ha colaborado más en ello que la Iglesia?
¿Eran los ritos paganos una forma de comunicarse con lo metafísico? ¿Eran los sentimientos naturalistas celtas una forma de comunicarse con lo metafísico? ¿Eran los sentires animistas africanos y amazónicos una forma de relacionarse con aquello que trascendía a los ojos y los oídos de los que los sentían? Yo creo que si, eran formas primitivas, tan primitivas como el zeus colérico o el Helios deslumbrante de nuestros idolatrados griegos, pero eran formas de reflexión metáfisica. ¿Fueron los enciclopedistas los que acabaron con ellas? Me temo que no. No creo que el Papa pueda reivindicar el academismo mientras su institución no acepte que todo es cuestionable, absolutamente todo, y que sus dogmas de fe son sólo puntos de partida para una discusión metafísica. No verdades incuestionables.
Sobre lo relacionado con la famosa cita sobre los musulmanes, creo que una vez más tomamos el todo por la parte. La máxima autoridad religiosa de Siria no hace mucho que dijo "Hay dos tipos de creyentes el hombre que se levanta y piensa y el hombre que se levanta y reza. Ala, con toda seguridad, prefiere al primero".
Cierto es que el integrismo inmovilista es el que más ruido hace ¿Pero no pasa eso con todas las religiones? No todos los protestantes de América queman fotos de Madonna a la entrada de sus conciertos, No todos los católicos del mundo rezan rrosarios y hacen piquetes ante los cines en los que se proyecta la Ultima Tentación de Cristo o el Código Da Vinci. No todo los hebreos del mundo intentan evitar la proyección de Yentle. Los fanáticos son los que más ruido hacen.
Pero el papa no es quien para hablar de esos asuntos. El Darai Lama quizas, El patriarca de Constantinopla tal vez, pero el papa no.
La Iglesia de Roma inventó la Guerra Santa. Once guerras santas consecutivas cuando el Islam no había puesto en marcha Jihad alguna. La Iglesia de Roma propagó la Guerra Santa a su propia religión con Los Templarios y los hugonotes en La Rochelle, con los calvinistas en toda Europa, con los cátaros en Albi, con los dulcinistas en Italia...
La Iglesia de Roma inventó la Guerra Santa con sus autos de fe y su quema de brujas y herejes. La Iglesia de Roma ha creado y recreado el concepto de guerra santa al decir que los pastorcillos franceses del siglo XI "hacían la obra de dios" cuando se dedicaban a cazar judios en ciudades y bosques, al sancionar como defensores de la cruz a todos los monarcas que expulsaban a moriscos y judíos de sus reinos o al declarar al fascismo italiano como "la última defensa contra el monstruo comunista". No creo que el papa pueda obviar todo eso a la hora de afrontar el concepto de fanatismo religioso y presentar sólo al islam como el responsable del concepto de guerra santa. Por mucho que un emperador bizantino del siglo XIV lo dijera.
La Iglesia de Roma ha aportado al concepto de guerra santa mucho más de lo que Mahoma, Moises o cualquier otro profeta de cualquier religión haya hecho a lo largo de la historia.
Coincido contigo en que deberían ser los gobiernos europeos los que pusieran en su sitio a los fanáticos, pero a los de ambos bandos y pará mi el papa Ratzinger ha demostrado ser uno de ellos. Igual que cualquier Ayatollah.
Sinceramente Jacobo, creo que si el papa dice "eppur si muove" es sólo para imponer que se mueva en su dirección. Es sólo para demostrar superioridad. Nadie tiene que hacerle el juego en eso. Que lo demuestre. Hechos son amores y no buenas razones.

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