jueves, abril 30, 2015

Catalá o el falso concepto de Habeas Corpus electoral

Que digo yo que vale, que le sigamos el juego a Catalá, ese ministro nuestro de Justicia, y abramos el debate sobre los límites del derecho de información.
No, nos rasguemos las vestiduras, no nos untemos de ceniza los cabellos. El derecho a la información tiene límites, tiene que tenerlos, como todos los derechos aunque a nosotros se nos olvide adrede ese pequeño detalle cuando son nuestros derechos.
Así que debatamos.
Debatamos por qué se habla ahora de poner límite a la información sobre sumarios judiciales y no se hizo cuando durante meses y años los medios de víscera y suceso hicieron un juicio paralelo de jóvenes acusados de complicidad en el crimen de Marta del Castillo que luego fueron declarados inocentes ¿por qué no se pidió entonces multas a los medios que se saltaron día tras día su presunción de inocencia hablando y escribiendo de ellos como culpables?.
Debatamos sobre el derecho de los medios a filtrar y publicar sumarios judiciales en el caso de Rocío Wanninkhof y a tratar a Dolores Vázquez como una asesina solo porque caía mal, porque se negaba a dar pábulo a los medios, porque la sociedad necesitaba despertarse cada mañana con otro pedazo de carnaza, con otro monstruo al que lapidar, ¿por qué no se debatió entonces si con un simple "presunto" delante de una frase se evita todo el daño que puede hacer en la vida de una persona presentarla como culpable de un crimen cuando es inocente?
Debatamos por qué se permite a medios de comunicación seguir llamando terroristas a personas que nunca han sido condenados por ese delito, por qué no hay multa ni castigo para los medios que se saltan las leyes de protección del menor a la torera y revelan antecedentes policiales de esa época de su vida de personas detenidas en manifestaciones -algo prohibido por ley incluso para las instituciones del Estado-, por qué se permite poner en titulares los nombres de menores acusados participar en crímenes como el asesinato de Sandra Palo o de Marta del Castillo.
Debatamos qué derecho tienen los medios de catalogar los delitos o los asesinatos como violencia de género treinta segundos después de que se hayan cometido, sin que se haya iniciado siquiera una investigación o por qué nadie obliga a publicar con la misma profusión y lujo de detalles las absoluciones judiciales de algunos -un 40 por ciento, más o menos- de esos acusados que el momento en el que fueron detenidos como sospechosos de un crimen del que luego son declarados inocentes.
Debatamos, debatamos, debatamos.
Discutamos si es justo que los medios conviertan los juicios en linchamientos públicos de personas que aún no han sido declaradas culpables por juez alguno, si necesitamos más educación para saber que la presunción de inocencia es indispensable para poder confiar en la justicia, que los titulares de prensa o las investigaciones periodísticas no son pruebas de cargo, que son los jueces y los tribunales y no nuestros miedos, nuestras vísceras y nuestra necesidad de venganza o justicia los que deciden la culpabilidad y la inocencia de todos los acusados.
Discutamos de cual es el motivo de qué no se tomen medidas contra medios de comunicación que siguen tratando como culpables fugados a personas que han sido declaradas inocentes por un juez, en lugar de asumir que su decisión inicial de condenarlas era un error y no les correspondía.
Hablemos de eso. Ese debate me parece positivo y necesario para no regresar a los tiempos del juez Lynch en el salvaje oeste, las lapidaciones públicas o los autos de fe.
Pero si solo lo vamos a hacer "en casos de corrupción para proteger la presunción de inocencia y evitar juicios paralelos", va a ser que no, señor Catalá, va a ser que no.
Los limites del derecho a la libertad de información se colocan donde empiezan los derechos individuales del ciudadano  a ser tratado con justicia por la sociedad en su conjunto, no solamente por los jueces y tribunales. Pero no chocan con la necesidad de su partido y de los políticos en general de mantener en secreto sus tejemanejes para evitar que la corrupción afecte a sus expectativas electorales y su permanencia en el poder.
Con eso no chocan los derechos de los medios de comunicación, lo siento. Eso es parte de su obligación.

miércoles, abril 29, 2015

Elegía y augurio del hombre muerto (¡qué no soy yo!)


A vosotros que hoy no estáis en el funeral de este hombre que ha muerto, que hoy no asistís a las nobles exequias de esta bella mujer que ha dejado la vida. Os hablo para hablaros de él. Me dirijo a vosotros para hablaros de ella.
Seres, estares y pareceres que hoy no estáis aquí, de pie en un camposanto, escuchando esta pobre elegía ¡Haced como hizo ella, actuad como él, seguid su fuerte ejemplo, dirigid vuestros pasos por su bello camino!
¡No deis!
No gastéis ni un segundo en todos los demás. Vivid como barcos lejanos ajenos a los vientos del cambio, como mares baldíos donde nadie ameriza, como puertos cerrados donde no arriba nave alguna, como playas desiertas donde nada embarranca.
Guardaos vuestro tiempo solo para vosotros, conservad vuestra fuerza para vuestros quehaceres, retened vuestro impulso para vuestras huidas, reservar vuestras ansias para vuestros placeres.
¡Y no deis, sobre todo no deis!
No pongáis por delante a todos los demás. Atesorad la vida para vosotros mismos. No entreguéis ni un instante a complacer a otros, a buscar su sonrisa, a apaciguar su llanto, a calmar sus dolores, a responder a todas sus preguntas, a escuchar por lo menos alguna de todas sus respuestas.
Seguid el bravo ejemplo de este hombre que hoy descansa en su tumba. Continuad por la senda que os marco esta mujer que hoy duerme en este catafalco.
¡Quereros!
 Quereros ante todo, sobre todas las cosas. Depositad todo amor en vosotros. Quereros a rabiar antes que a ningún otro. Fijad vuestros deseos y seguidlos de una forma implacable. No os importe quien caiga en vuestro salto, quien arda en vuestras llamas, quien sufra en vuestro gozo, quien muera en vuestro miedo.
¡Vivid para vosotros!
 ¡Amad solo a vuestro reflejo!
¡No pongáis por delante nunca a otro ser humano!
Y moriréis, como morimos todos.
Pero lo haréis llenos, plenos, cargados, con la bolsa repleta lo que habéis acumulado en vuestro beneficio. Rebosantes de ese amor que os quedasteis, de esa ternura que nunca repartisteis, de ese tiempo que jamás empleasteis en otros, de esa vida que guardasteis para vuestros placeres, de esa fuerza que siempre almacenasteis para vuestros quehaceres.
Y allí podréis usarlo, recrearos en él, contemplarlo con gozo, recorrer con la vista todo lo que nunca habéis dado, pasear orgullosa y altiva vuestra muerta mirada por la vitrina en la que permanecerán, como eternos trofeos, todas las cosas que sabiamente nunca quisisteis dar a otro para lograr  tenerlas siempre en vuestro poder
¡Ah, no!, que en la muerte tan solo se está solo, frío y cansado.
¡Ah, no!, que más allá del paso solo puedes llevarte aquello que has gastado.
Vosotros, que hoy no escucháis esta vana elegía, vivid como han vivido estos que hoy han muerto y moriréis igual.
En ese desconsuelo que os aplaste la vida con el peso de todo lo que hoy guardáis para vosotros, que os robe el aire de toda la existencia con aquello que no quisisteis dar.
En un triste sepelio en el que aunque vayan mil rostros no acudirá ni un solo corazón.
Vivid para vosotros y moriréis igual.
Lo sé porque estoy muerto. Y ya está todo dicho. Después, no diré más.

martes, abril 28, 2015

Cuando la tectónica de placas nos enseña una lección

Pocas enseñanzas se pueden sacar de las cosas si no se quiere aprender. Y mucho menos de algo como un terremoto que ha asolado uno de los países más pobres y antiguos de La Tierra llevándose por delante a cuatro miles largos de personas.
Vaya por delante que comprendo la indignación, el shock y las protestas de muchos de los españoles que se encontraban en Katmandú cuando la técnonica de placas ejerció de recordatorio de que por más occidentales que seamos somos mortales.
Pero hay frases y comentarios que me sirven de reflexión.
"Nos han tratado como a perros", dice un catalán. Y le doy la razón.
"Confinado en el aeropuerto, custodiado por guardias armados y sin poder salir porque le obligaban a pagar una nueva visa".
Bienvenido a la vida de cincuenta y un millones de personas que viven, no 50 horas como este catalán, sino día tras día, durante meses y años, en campos de refugiados, custodiados por guardias armados, sin poder salir del recinto y sin ni siquiera la posibilidad de salir y volver a entrar si tienen el dinero suficiente.
“Cada botella de agua costaba 10 dólares, me robaron y no solo a mí, a todo el mundo”.
Bienvenido a la contemplación de un mínimo atisbo de la lucha por la supervivencia de más de 110 millones desplazados a los que una botella de agua mineral les cuesta una felación, un plato de comida diez horas de trabajo esclavo y donde resulta mejor no tener nada porque mientras te lo roban corres el riesgo de que te violen y te maten de paso.
“Fueron 50 horas en la pista, lloviendo, en manga corta, sin mantas…hacía mucho frío y yo soy un adulto, pero allí había niños”.
Bienvenido al esbozo de una pincelada de lo que experimentan durante años niños que nacen y mueren en campos de desplazados, bloqueados, sin ropa de abrigo en las noches frías y sin impermeables en los largos meses de lluvia sin pausa del monzón o sin zapatos para poder andar por las calles del campo.
"La prioridad la tenían indios y chinos, a quienes separaron del resto y a los que daban comida y bebida, al contrario que a los demás extranjeros".
Bienvenido a una parte del mundo en la que ser occidental no es un salvoconducto universal y sí lo es para los ciudadanos de otros países. Bienvenido a la vida y la desesperación de decenas de millones de seres humanos que ven como los gobiernos occidentales despliegan operativos que cuestan millones para evacuar o rescatar a sus ciudadanos de las catástrofes mientras a ellos se les ignora, se les niega ayuda para salir del epicentro de las catástrofes o simplemente se les deja morir. Bienvenido a Haití, Gabón, Mali u Honduras.
"Ha llegado mucha ayuda humanitaria a Katmandú, pero lo único que han recibido los nepalíes es una botella de agua un solo día. La mercancía llegó al aeropuerto, pero de ahí no salió”.
Bienvenido a la vida de buena parte del mundo al que creemos que podemos ignorar porque la ayuda humanitaria nos sirve de excusa para no hacer nada más. A la vida en Somalia, Sudán o Palestina donde unos pocos controlan el acceso a la ayuda dada para muchos y medran y se enriquecen con ella pero que a nosotros nos da igual porque no es nuestro problema.
"El Gobierno nepalí es la peor escoria que he visto jamás”.
No, lamento comunicarle que no. Es tan escoria como otros muchos del planeta. La única diferencia es que esto se lo han hecho a occidentales y nos parece más grave, más preocupante, más indignante. 
Pero en realidad solamente ha ocurrido algo que ha hecho que este catalán termine siendo víctima de un mundo que ha contribuido a crear como lo hemos hecho todos los que, en el Occidente Atlántico, actuamos como si el mundo estuviera bien hecho por servir a nuestras necesidades e intereses.
A lo mejor terminamos sacando una conclusión de cómo hay que plantearse la posición de los gobiernos occidentales frente al mundo sin necesidad de que nos tengamos que ver en mitad de una catástrofe.
Pero me temo que ni por esas seremos capaces de hacerlo.

La noticia:  http://internacional.elpais.com/internacional/2015/04/28/actualidad/1430181791_587439.html

viernes, abril 24, 2015

La respuesta del "progre" a Gothaus sobre África

Como siempre que hay un comentario largo que merece una respuesta larga. Lo convierto en post. Esta es la respuesta a Gothaus. Alguien que dijo algo sobre África y la inmigración como comentario al post Muertos, inmigración y cuatro cositas sobre África.



"Ustedes sí que dan lástima, vendiendo su patria al multiculturalismo y al marxismo cultural inmigracionista y jugando el papel del lastimero que cree que tiene la superioridad moral".
 Veamos.
Eso que usted llama patria son unos territorios habitados por una población  formada por un aluvión de tribus indoeuropeas, más los pobladores fenicios y griegos de las costas, más una buena dosis de celtas en la franja norte, más algunos asentamientos de las tribus bárbaras de la provincia de La Galia, más judíos, magrebíes del norte de áfrica.
Si a eso le sumamos la entrada de los godos, un milenio de paganismo, varios siglos de arrianismo, ocho centurias de tradición islámica y cinco de tradición católica romana, me parece que su visión de la patria como algo unitario y unicultural está bastante distorsionada.
Lo del marxismo cultural resulta cuando menos patético. Para el marxismo lo cultural es superestructura y jamás se ha referido a la inmigración. Pero si quiere creer que todo lo que no le gusta a usted es marxista, adelante.

"¿Quiere argumentos?
Argumento número 1: España es un país con un paro muy alto históricamente, así que meter inmigrantes y, además, ilegales, es una locura que lo que hace es hacerle el juego al gran capital, que aprovecha para mantener unos salarios de miseria y que el obrero español tenga que renunciar a derechos fundamentales y no pueda prosperar".
 Contra argumento 1
España es un país con el paro alto históricamente porque su tradición judeocristiana les hace tener más hijos de los que pueden mantener. Y por eso los españoles  “hicieron las américas” en el siglo XVI y luego en el  XIX o han emigrado a Suiza, Alemania, Argentina, Chile, Francia y demás a lo largo del siglo XX.
O sea ¿Qué a nosotros cuando nos va mal sí nos está permitido ir a otro sitio a buscar el sustento, aceptar sueldos de miseria, vivir en barracones, etc, etc, pero a los demás, sobre todo a los africanos, no?
Y el gran capital, como usted dice, paga sueldos de miseria porque un buen número de obreros españoles, también como usted dice, se ha dedicado a defender, la patria, dios y no sé qué otras cosas, en lugar de a enfrentarse a ese capital exigiendo sus derechos. Se han dedicado a bajar la cabeza y aceptar lo que les dan y luego echarles la culpa a otros -como hace usted con los inmigrantes- en lugar de a su falta de voluntad de cambio.

"Argumento número 2: la inmigración masiva de razas y culturas no compatibles con la occidental hace que se produzcan guetos y que la integración sea imposible, por más que se intente. Los gitanos son una muestra palpable de esto, de 500 años de no integración".
 Contra argumento 2
¿No compatible?, ¿raza occidental?
Resulta que cuando nos viene bien la multiculturalidad sí se acepta y convertimos a anglosajones, teutones, nórdicos, caucásicos, indoeuropeos, eslavos, europeos mediterráneos y celtas en la misma raza y la misma cultura. 
De nuevo el mismo error. Nosotros sí, los demás no.
La formación de guetos se debe a la actitud de los países de llegada y en parte a la actitud de los que llegan -en eso debo darle algo de razón-. Pero, en el caso español, esa tendencia al gueto de forma masiva solamente se percibe en los inmigrantes de origen chino.
A menos que considere que el hecho de que, por ejemplo los sudamericanos, tengan sus lugares de reunión y mantengan sus costumbres les convierte en un gueto.
Porque entonces los españoles que crearon Casas de España y Casas regionales en todos los países de Sudamérica y Europa a los que emigraron exactamente con el mismo fin también le parecerán a usted peligrosos inmigrantes que viven en guetos. ¡Ah no, se me olvidaba! ¡Que lo que no está permitido para los demás sí lo está para el español!
Ya me extrañaba a mí que no salieran los gitanos a colación en todo esto. Como siempre la excepción se hace regla.
¿Por qué no menciona a los judíos que se integraron hasta su expulsión?, ¿o a los moriscos y mozarabes, o a los almogávares, o a los flamencos, los bohemios o cualquiera de los otros grupos que llegaron a España en diferentes fases y aluviones durante el reinado de los Austrias Mayores? Supongo que porque no le viene bien poner ejemplos de grupos de inmigrantes que se integraron o sencillamente porque desconoce su existencia.
Es una lástima hablar de la historia sin saber nada de ella.

"Argumento número 3: Europa ya hace medio siglo que se fue de África y aunque no dejara aquello bien por la mezcolanza de tribus diferentes bajo una sola bandera, los africanos han tenido tiempo para arreglar sus cosas. No es problema de Europa, y menos aún de España, que apenas tuvo protagonismo y presencia en África; sin embargo, se nos quiere hacer tragar con el inmigracionismo. Ellos tienen sus países. Que se queden en ellos".
 Contra argumento 3
Europa no se ha ido de África.
Si se basa en la descolonización para afirmar ese hecho, demuestra una vez más carecer de los conocimientos necesarios para afrontar esta discusión. Quitar tu bandera de un sitio no implica irse de él.
Portugal armó a una y otra facción en las guerras de Angola y Mozambique, lo mismo hizo el Reino Unido en Namibia, Kenia, Nigeria, Rhodesia y Suráfrica; Francia en Argelia, Mauritania, Mali y Senegal, Italia en Etiopía y Eritrea; España colaboró en mantener enquistada durante años la situación del Sáhara Occidental, apoyó a los dictadores guineanos… Puedo seguir.
Pero, en resumen, Europa, a la que se sumaron Estados Unidos y Rusia -cuando era la extinta Unión Soviética- en su lucha por el control ideológico del mundo, nunca han abandonado África ni la han dejado evolucionar ni organizarse como quería con el único objetivo de mantener sus intereses económicos.
Apoyo firmemente su idea de que los africanos se queden con sus países. Y que todas las empresas europeas y occidentales les devuelvan el control de sus recursos para que hagan con ellos lo que quieran. 
Y si el café pasa de costarnos 1 euro a costarnos 12, pues vale, y si el coste del combustible o de los diamantes o de los teléfonos móviles se multiplica por cinco, pues vale. Porque quedarse con un país es quedarse con sus recursos, le venga bien o no al bolsillo del europeo medio que usted tanto defiende ¿o no?

"Argumento número 4: Europa ya ayuda con ONGs, con ayuda al desarrollo, humanitaria, etcétera. ¿Qué hacen los países receptores de esta ayuda? Quedársela los dirigentes y guerrilleros, sin ningún control, y la población reproducirse irresponsablemente hasta el punto de que no caben en sus países y tienen que invadir otros".
 Contra argumento 4
¡Y vuelta la burra al trigo!
¿Quién mantiene y apoya a esos gobiernos y esos dictadores?, ¿quién arma a esas guerrillas? Resulta curioso que solamente se intervenga en África en países que tienen petróleo, o diamantes o coltán. Si no quiere verlo no lo vea, pero la ayuda humanitaria y la ayuda al desarrollo es la caridad de aquellos que permiten que sus empresas esquilmen un continente para que su población se aproveche indirectamente de ello.
Y lo de la reproducción vuelve a parecerme un argumento patético y desinformado.
La esperanza de vida media de una mujer en África es de 28 años y la de un hombre de 26. Tienen muchos hijos porque no saben cuántos de ellos van a sobrevivir y cuantos morirán por el hambre, las epidemias, la sed o la guerra.
La superficie de África es de 30.000.000 kilómetros cuadrados y su población de 1.000 millones de personas, Su densidad de población es de 33 Habitantes por kilómetro cuadrado ¿de verdad cree que es un argumento sólido decir que no caben en sus países?. Vienen porque da igual morirte de hambre disponiendo de un metro cuadrado que de un kilómetro cuadrado. El espacio no da de comer. De nuevo vuelve a demostrar que no se informa antes de emitir un juicio. Se está haciendo una costumbre en sus razonamientos.
Resulta curioso que aplique ese concepto de tener hijos irresponsablemente a los africanos y no a los españoles que hicieron lo mismo en la España del siglo XX  y que luego se vieron forzados a emigrar porque no había trabajo. De nuevo los españoles hacen una cosa y está bien y los demás la hacen y está mal.

"Argumento número 5: los inmigrantes que vienen no son precisamente los más pobres. A las mafias hay que pagarles entre unos 6.000 y 9.000 euros, y eso no lo tiene cualquiera en África".
 Contra argumento 5
Si cree que eso es un argumento estamos listos.
Ese dinero lo reúnen todos los miembros de la familia trabajando durante mucho tiempo para conseguir enviar a uno de ellos y que pueda luego enviarles dinero desde Europa. En muchos casos supone meses de trabajar 16 horas diarias y para las mujeres incluso prostituirse. En otras ocasiones las mafias le prestan una parte y luego se lo hacen devolver con intereses de usura cuando trabajan en Europa o a la familia si el inmigrante no consigue su objetivo.
De verdad ¿Por qué no se informa antes de emitir una opinión?

"Argumento número 6: usted no es obrero, no me haga reír. Si no, no defendería la degradación de los puestos de trabajo que produce la inmigración masiva".
 Contra argumento 6
Eso no es un argumento, es un juicio de valor. Así que yo haré otro.
Usted sería obrero si le echara la culpa de la degradación de las condiciones laborales a aquellos que la tienen. Las grandes empresas, el entramado financiero y los políticos que están puestos en los gobiernos solamente para defender y preservar la obtención de beneficios de todo ese entramado. 
Mientras busque un enemigo en alguien que sufre a manos de los mismos que le hacen sufrir a usted, no es obrero, ni trabajador ni nada.
Es usted quien le hace el juego al entramado financiero político que esclaviza a españoles y africanos por igual, ¿Ha escuchado eso de divide y vencerás?
Y yo sé lo que soy. No tengo que darle a usted explicaciones de nada.

 "Argumento número 7: no me siento superior a nadie. Las razas son diferentes, tienen sus fortalezas y sus debilidades, y todas ellas tienen derecho a existir y a un pedazo de tierra en el que desarrollarse y vivir. El hecho de inundar Europa con negros, moros, panchitos y demás gentes no blancas es un genocidio racial europeo premeditado que pretende acabar con la raza blanca. Esas gentes tienen sus países con sus culturas; que se queden en ellos y los desarrollen. Que no vengan a parasitarnos".
 Contra argumento 7
Le pido perdón. Por lo que dice no es complejo de superioridad. Es racismo puro y duro.
Unas matizaciones.
Le recuerdo que no existe la raza blanca europea. Le recuerdo que usted nunca será considerado caucásico por ningún etnólogo. Si echa atrás en su genealogía es posible que encuentre más ancestros no caucásicos que caucásicos. De hecho, no creo que encuentre ninguno caucásico.
Le recuerdo que países como Francia o Reino Unido llevan viviendo varios siglos con un elevado porcentaje de habitantes no blancos en sus  territorios y los blancos no han sido víctimas de ningún genocidio ni ninguna extinción.
Y sobre todo le recuerdo que la nacionalidad nada tiene que ver con la raza. Es de una nación quien nace en ese país, independientemente de su raza, su religión o su color de piel. Así que ser español no está indisolublemente ligado a ser blanco -cosa que, por cierto muy pocos españoles son, si se identifica blanco con caucásico-.
Yo nací español y mulato. Mi padre nació español y negro. Mi abuela paterna nació española y bereber, mi abuela materna nació española y caucásica (teutona), mi abuelo materno nació español y guanche.
Así que quizás debería replantearse lo de la España Blanca.
Aunque sea reiterarse, tengo que repetirlo. Ellos no nos parasitan a nosotros. Nuestras empresas y los gobiernos que las mantienen y a los que nosotros votamos parasitan sus países y sus recursos.
Y una vez más le recuerdo que para hablar de las cosas hay que saber de qué se habla.

"Argumento número 8: si ustedes quieren ser solidarios con el inmigrante, séanlo con su dinero y con sus casas. No nos impliquen a los que no queremos serlo y que queremos nuestros recursos para nuestra gente. El inmigrante no forma parte de nuestra familia y no tenemos la obligación de sostenerlos ni ustedes tienen el derecho a usar nuestros recursos para ello. A tirar con la pólvora del rey a otro sitio. Créense su propio país chupiguay de la piruleta y dedíquense a ser solidarios y progreguays allí, que los demás no queremos".
 Contra argumento 8
¡Hombre, que bien! Nosotros tenemos derecho a nuestros recursos pero ellos no a los suyos.
Hagamos esto. Nosotros no usamos nuestros recursos para mantenerlos a ellos -aunque ellos vienen, trabajan y ganan su salario, no piden que les mantengamos-, pero tampoco usamos los suyos para mantenernos nosotros. Si ellos no tienen derecho a usar nuestros recursos, nosotros no tenemos derecho a usar los suyos.
No le voy a decir lo que le supondría eso a España que no tiene petróleo, semiconductores, capacidad agraria o ganadera para alimentar a toda su población, costas suficientes para afrontar sus necesidades pesqueras, capacidad suficiente de producción de acero o materiales de construcción, minas de materiales necesarios para productos de alta tecnología, fosfatos…
Haga un esfuerzo y entérese de lo que supondría vivir en su Arcadia Europea Blanca sin ninguno de los recursos que proceden de los países de, como usted dice, “los moros, los panchitos o los negros”.

"Argumento 9: yo, al menos, tendré vísceras. Y sangre. Cosa que ustedes los progres no tienen. Y así les pasará cuando les toque defender lo suyo, que los arrollarán, como ya están haciendo, por pusilánimes y falta de combatividad. Ustedes sigan haciéndole el juego al marxismo cultural y al Nuevo Orden Mundial, que ya queda poco para que vivamos todos en una sociedad orwelliana".
 Contra argumento 9
Me encanta que tire del prejuicio del “progre”. Todo el que se para a pensar antes de hablar es “progre”; todo el que no repite como un loro argumentos creados por demagogos sedientos de poder es “progre”.
No pienso pedirle perdón a nadie por informarme, por haberme preocupado con esfuerzo de tener cultura y por utilizarla para pensar. Si usted está orgulloso de sí mismo por recurrir a la víscera, la estupidez brutal y la irracionalidad desinformada, hágalo.
Pero no se atreva a decir que lo hace por ser obrero. Lo hace porque es un ser intransigente, desinformado y racista. Y los obreros no tenemos ni queremos tener nada que ver con gente como usted.
Y no se atreva a fingir que sabe cómo es vida. 
No tiene ni idea de la combatividad que tengo ni de mi capacidad de resistencia o supervivencia. Si cree que tiene derecho a opinar sobre si puedo luchar o no, le sugiero que vaya alguno de los cientos de escenarios donde se dirime este conflicto e intente hacer algo de verdad para defender su postura. Yo lo he hecho y si usted se enfrentara a una cuarta parte de lo que yo me he enfrentado ya veríamos donde quedaría su sangre y su supuesta valentía.
Siga creyéndose el Cid Campeador por tremolar una bandera y gritar a los cuatro vientos “Fuera Inmigrantes” pero no se atreva a suponer que sabe ni un poco sobre mi vida, lo que he hecho o lo que he dejado de hacer.
Y perdone el tono de mis últimas palabras. 
Pero es que hoy no tengo el día para aguantar simplezas y estupideces de alguien que ni siquiera sabe de lo que está hablando.

Un saludo
PD
¿De verdad se ha leído Un Mundo Feliz?

Pues le aconsejo que vuelva a hacerlo. Porque lamento comunicarle que no ha entendido nada.

jueves, abril 23, 2015

Y Europa temió el frío invierno ruso de Gazprom.

Lo que tienen los terremotos es que a través de las grietas aflora todo lo que estaba oculto en el subsuelo y si hay un territorio del mundo que está constantemente sometido a terremotos, aunque su geología sea una de las más estables del planeta, es Rusia.
Siria, Crimea, Ucrania y todas las demás idas y venidas de la Política de Putin ponen nerviosa a la Unión Europea por el simple motivo de que Rusia, a través de Gazprom, controla el 30% del gas del continente. 
Resumiendo, que puede hacer morirse de frío desde Alemania hasta Hungría si le da por cerrar el grifo.
Y como está nerviosa, como no dispone de capacidad punitiva, como Rusia vuelve de nuevo la vista a Asia -como ha hecho casi siempre a lo largo de la historia- y firma sin despeinarse acuerdos de colaboración militar con China, como de repente tiende la mano a países como Grecia a los que la Europa de la deuda y las finanzas les niega el pan y la sal, la Unión Europea contraataca. Lo hace al nuevo estilo de enfrentamiento, a la manera moderna, con una demanda multimillonaria contra Gazprom por abuso de posición dominante.
Quizás la Comisión Europea piensa que esto va a asustar al gobierno ruso pero Vladimir Putin, ¿cómo lo diría para ser gráfico y diplomático?, ¿se descojona?
Y con el los rusos que, otra cosa no, pero su historia reciente la recuerdan
¿Donde estaba la libre competencia cuando prohibían a sus empresas comerciar con cualquier país que estuviera más allá del Telón de Acero?, se preguntan; ¿no es abuso de posición dominante dejarnos morir de frío en el duro invierno ruso del corrupto régimen soviético presionando a los países árabes para que no nos vendieran ni una gota de petróleo?, se inquieren;¿no atenta contra la libre competencia obligarnos a hacer horas de cola por un trozo de pan mientras los gobiernos occidentales compraban sus excedentes de cereales y los dejaban pudrirse en los silos para evitar que los países no alineados pudieran servirnos de intermediarios en su compra?
Podrían seguir preguntándose cosas como esta hasta el día del juicio final por la tarde porque la lista de ataques al libre comercio y la libre competencia y los abusos de posición dominante que el occidente liberal capitalista cometió en su guerra fría contra el régimen soviético es casi interminable. 
Y todas las sufrieron los rusos.
Tras todo eso, Occidente creyó que derrotar a los soviets, la Perestroika y la caída del muro significaban la hegemonía definitiva e incontestable sobre Rusia. Puede que el sistema liberal capitalista se impusiera por la fuerza al comunismo estalista pero eso no significó que Occidente tuviera controlada Rusia. Por lo que se ve ahora empiezan a darse cuenta.
Hay quien dice que Vladimir Putin es temible porque está loco. No voy a ser yo el que no diga que es temible para ese Occidente atlántico que se creía eterno poder hegemónico sobre la Tierra. Pero no lo es por su megalomanía -que la tiene a raudales- lo es porque hace lo mismo que hizo la Europa occidental para acabar con la extinta Unión Soviética: aprovechar para la extensión de su poder el hecho de que tiene la sartén por el mango.
Aunque esa sartén sea tan volátil como el gas.
Así que que la comisaria de Competencia, la danesa Marghrete Vestager, presente ahora un pliego de cargos contra Gazprom y les hable de libre competencia y de abuso de posición dominante hace a los rusos sonreír, quizás porque recuerdan su viejo proverbio
"El lobo no teme al perro pastor sino su collar de clavos". Y hace tiempo que Europa perdió su collar de clavos, Putin se lo encontró y ahora lo luce orgulloso rebautizado con el nombre de Gazprom.
Mas vale que nos vayamos acostumbrando.

miércoles, abril 22, 2015

África, inmigración y tapar la verguenza a cañonazos

A alguna mente preclara se le ocurre de repente que la solución para que los inmigrantes que huyen del sumidero de vidas y almas en el que hemos convertido África y parte de Asia no naufraguen y mueran antes de llegar es hundir esos barcos.
Supongo -que estas cosas ya solo se pueden suponer-, que alguien le habrá respondido al individuo en cuestión como hizo el Alto Lord del Almirantazgo cuando Su Graciosa Majestad Británica ordenó hundir los barcos negreros para acabar con la trata de esclavos: "Supongo que querrá decir vacíos, Majestad".
Y nuestro gobierno se suma entusiasta a la idea, se viene arriba, la apoya en las Naciones Unidas. Que hay que reactivar nuestra industria naval, levantar la moral de las tropas y eso de hundir barcos es muy nuestro, muy patrio. Bueno, más bien que nos los hundan.
A lo mejor no han leído una frase de uno de los supervivientes del último trágico naufragio en las aguas del Mediterráneo: “Arriesgué mi vida una vez en el mar; en Alepo era a diario”.
Y eso resume el problema y nos pone la solución delante de los ojos.
Hundir los barcos no acabará con la situación de desgobierno libio que permite a las mafias campar por sus respetos, aunque la Armada Española reconstruyera Trafalgar con todos los barcos basura que se dedican al transporte ilegal de inmigrantes, eso no pararía la guerra en Siria ni un minuto. 
Porque esa acción por muy efectiva e incluso efectista que fuera no atacaría la raíz del problema.
Prefieren arriesgarse y lo seguirán prefiriendo a morir cada día de miedo y hambre bajo los bombardeos de Al Asad o las cimitarras de la falsa y furiosa yihad, a perecer día tras día bajo el látigo de los esclavistas en las minas de coltán de Uganda, Namibia o Chad, a escapar cada jornada del machete de los locos en Nigeria, Senegal o Mali; a morir siendo niñas a golpes de vara procesando todo el día algodón para las bragas de las mujeres occidentales y siendo violadas todas las noches atadas a una cama en Burkina Fasso, a matar y morir a los ocho años con un AK-47 en las manos en Chad, Libia, Mali, República Centroafricana, Congo, Somalia, Sudán o Sudán del Sur; a pagar cada amanecer un peaje de sangre y de dolor en forma de violación por ir a recoger agua en Mogadiscio; a trabajar esclavizados en las minas de sal de Etiopía o en las de diamantes de Sierra Leona, a tener que golpear al vecino o complacer sexualmente a un soldado o un guerrillero en Somalia o Eritrea para tener acceso a la ayuda humanitaria robada que les envía Naciones Unidas...
Y no sigo porque os juro que empiezan a caérseme las lágrimas.
Podemos juntar a la Armada Invencible, la Royal Navy y la Sexta Flota y hundir, desde el cabo de Hornos hasta el Bósforo, todo barco que nos resulte sospechoso y aún así no parará. No puede parar. No es justo que pare.
La solución no es que no puedan atravesar el mar para llegar a nuestras costas. Es que no quieran salir de sus países porque no les haga falta.
La solución está en arreglar África y todos los continentes que llevamos tres siglos matando y dejando morir.
Y lo sabemos, pero preferimos no hacer nada y hundir barcos a mayor gloria de la Armada Española.
Vamos mal, muy mal.

martes, abril 21, 2015

Adam Smith y el voto conservador español

Uno de los vicios más habituales de los seres humanos es que solamente vemos lo que queremos mirar.
Y por eso siempre tenemos razón.
Los gobiernos, que son gobiernos por algo, lo saben y nos muestran lo que nos gusta contemplar. Lo hacen por que, al fin y al cabo, es lo que se espera de un gobierno.
Pero a nosotros nos toca hacer lo que se espera de un ciudadano, de un ser humano libre.
Adam Smith, nada sospechoso de las tres erres que desprestigian cualquier pensamiento para el conservadurismo liberal capitalista patrio -Rojo, Radical, Revolucionario- decía que "el gran esfuerzo del individuo para mantener la libertad no es librarse de las cadenas sino esforzarse en pensar libremente más allá del interés de sus gobernantes".
Pues bien, el votante conservador español -y gran parte del votante de izquierdas también- está hoy, en España, en esa encrucijada ante el semestre de comicios que nos espera.
Tiene que decidir dónde mirar. Tiene que decidir entre lo que quiere ver y lo que necesita observar.
Hastiados de ver como el partido conservador español se desmorona en un sálvese quien pueda de cohechos y corrupciones; agotados, como todos los demás, de ver como a su alrededor crece la miseria, miran a un lado y a otro buscando en qué fijar la mirada.
El Gobierno ya les está mostrando la recuperación económica. El aumento del PIB, la aceleración del consumo -ficticia, por otro lado-, la reducción del déficit, la estabilización de la Deuda Pública -la famosa prima de riesgo- y todas las grandes cifras macroeconómicas.
Son ciertas, no hay porque caer en el error de negarlas. Son ciertas.
Los organismos del liberalismo internacional lo avalan y dicen que por ese camino en 2016 habremos recuperado los niveles de 2008, del año que el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero nos hizo vivir peligrosamente bailando sobre el filo de una crisis que se negaban a ver que estaba cortando nuestros pies.
El votante conservador -y parte de la izquierda instituida de nuestro país-, que es buena gente, que quiere salir de la crisis como todos, puede mirar en esa dirección, puede ver lo que quiere ver y decirse "si seguimos por este camino, todo habrá acabado en un año, estaremos mejor en un año" y volver a votar lo de siempre.
O puede empeñarse en hacer honor al liberalismo más puro de Adam Smith y "esforzarse en pensar más allá del interés de sus gobernantes".
Y mirar los datos de la OIT, que afirman que España tardará hasta 2020 en recuperar el nivel de empleo de 2008; contemplar las previsiones que el gobierno no muestra y descubrir que el nivel salarial bajará hasta niveles de 2005 en los que se estabilizará por lo menos durante una década; leer los estudios de Havard, Stanford o Berckeley y descubrir que la siguiente crisis cíclica del capitalismo liberal nos caerá encima en el año 2021 o 2022 como muy tarde.
Así que está obligado a decidir si mira a las grandes cifras macroeconómicas o al paro. Si mira a lo que el Gobierno quiere que vea o a lo que la realidad le obliga a contemplar.
Y luego pensar en la paradoja rocambolesca que significaría votar lo mismo que en los anteriores comicios.
Quizás debería pensar: "vote al PP para que mejorara la situación que el país tenía en 2008 y ahora voy a votarle para que, siete años después, tarde hasta 2020 en devolverme a esa situación que me parecía mala y para mejorar la cual le vote en 2008 y 2011. Y luego todo vuelva a empezar".
En fin, ya que tanto defienden el liberalismo, deberían hacer caso a Adam Smith. Aunque solo sea por principios.

lunes, abril 20, 2015

Muertos, inmigrantes y cuatro cositas sobre África

De nuevo la inmigración, de nuevo los naufragios, de nuevo la muerte.
Setecientos inmigrantes ilegales se hunden en el Mediterráneo, más de 10.000 han arribado a las costas europeas en un solo trimestre. 
Y llegan las elecciones y hay que hablar de inmigración y esa doctrina Monroe de pacotilla de "España para los españoles" que defiende el conservadurismo más rancio, tanto del gobierno del Partido Popular como la alternativa emergente de Ciudadanos vuelve a sonar en los oídos de los parados, los sin recursos y la ahogada clase media española.
De nuevo se habla de cerrar las fronteras, de nuevo se dice que no podemos asumir esa inmigración, que no tenemos nosotros los bolsillos y las economías para ruidos como para que nos caiga encima otra marea de macilentos inmigrantes que llegan desde África.
Pues bien, antes de tirar de tan manidos argumentos y de como la inmigración desangra nuestra economía, a lo mejor hay que ver algunos datos.
La facturación de la pesca española en Mauritania, Marruecos, Senegal, Gabón y toda la costa occidental de África asciende a 11.000 millones de euros; la industria turística española asentada en África tiene unos beneficios de 6.600 millones de euros al año; Repsol obtiene beneficios petrolíferos en África cercanos a los 2.500 millones de euros anuales; las empresas españolas agrícolas presentes en Namibia y Senegal facturan cerca de 6.000 millones de euros al año.
Ninguna de ellas paga impuestos en esos países, ninguna de ellas reinvierte en esos países, ninguna de ellas gasta un solo céntimo en obra social dentro de las fronteras de los países africanos.
Y, para que conste, el salario medio en los países africanos de es de 58 dólares al mes.
Para completar el cuadro, el 85% del petroleo africano, desde Sudán hasta Nigeria, está gestionado por empresas estadounidenses y europeas que no dejan un solo beneficio en los países de origen más allá de los exiguos salarios que pagan; todos los diamantes extraídos de África terminan en cámaras acorazadas de Londres o Amberes sin haber reportado un solo dolar a los estados ni los pueblos bajo cuyos suelos se encuentran; el coltán, fundamental para las últimas generaciones de tecnología de comunicaciones, es extraído y comercializado por empresas europeas con sede en Luxemburgo que no dejan ni un solo euro de impuestos o tasas en los países africanos de origen como Uganda, Congo, Namibia o Angola.
Y por si fuera poco, en África hay 58 estados soberanos y 30 de ellos están en guerra, divididos en facciones o bajo el gobierno de regímenes totalitarios o que, como mucho, tienen la apariencia de democráticos pero que en realidad se basan en el poder militar. 
El entramado corporativo europeo tiene negocios e intereses en todos y cada uno de esa treintena de países.
Así que la próxima vez que alguien piense que los inmigrantes africanos vienen a nuestras costas huyendo de sus problemas políticos, sus guerras y su miseria que no llegue a la conclusión de que "vienen a quitarnos lo nuestro" porque quizás tenga que pensar que vienen a compensar todo lo suyo que nosotros les quitamos.
A lo mejor hay que tener todo eso en cuenta a la hora de incluir la inmigración como factor en la ecuación de nuestro sufragio en las próximas elecciones.
O lo arreglamos pronto y establecemos una forma de relación con África justa y equilibrada o dentro de un par de generaciones, dejarán de venir en patera a vivir de las migajas de nuestra sociedad y comenzarán a llegar en lanchas de desembarco con el machete entre los dientes.
Y tendrán toda la razón del mundo para hacerlo. Nosotros mismos.

domingo, abril 19, 2015

Occidente rescata por dinero el Asiento de Negros.

Dos potencias se sientan a acordar un tratado.
A lo largo de la historia es algo común. En ocasiones solamente diplomático y banal, en otras histórico y trascendental.
Pues bien, se acerca uno de esos que será trascendental. De hecho, el más trascendental para la historia del mundo desde el Tratado de Utrech, que puso fin a la Guerra de Sucesión española.
Y para aquellos que creen que para el mundo no fue tan significativo que los Austrias o los Borbones reinaran en España solo diré tres palabras: Asiento de negros.
La Unión Europea y Estados Unidos han negociado casi en secreto, de espaldas a sus instituciones nacionales y a sus ciudadanos un acuerdo que, aunque tiene el anodino e inocuo nombre de Tratado Trasatlántico para el Comercio y la Inversión -TTIP, en inglés-, en la práctica es la recuperación del Asiento de Negros del tratado de Utrech. La única norma a lo largo de la historia en la que se reconoce a los seres humanos como pura mercancía.
Y ahora no van a ser los negros mandigos de África, ni los indios de Calcuta, ni los enemigos vencidos del imperio. El Tratado de marras da poder a cualquier empresa transnacional para esclavizar a cualquier ciudadano de la Unión Europea y Estados Unidos.
Así de sencillo.
Y quienes arqueen una ceja, resoplen o alcen las manos con desesperación cuando lean tan radical definición, que sigan leyendo.
"El objetivo es reducir, o incluso eliminar barreras no arancelarias al comercio". Puede que parezca otra cosa pero las únicas "barreras no arancelarias" que tiene el comercio son las leyes. Las leyes que anteponen los derechos a la actividad económica, las leyes de seguridad en el trabajo, la protección laboral. Las Constituciones nacionales.
Así que quien lo firma está diciendo que si un derecho de algún colectivo dificulta la obtención de beneficios, ese estado se reúne y cambia su ley, su norma o incluso su Constitución.
Quien pueda decirme que eso no es esclavitud que lo haga.
"La competencia económica es una libertad fundamental suprema e inalienable". O lo que es lo mismo o somos neocon o estamos fuera de la ley.
La competencia económica reconocida como derecho fundamental, supremo -sí, supremo- y inalienable significa que los derechos de las empresas se anteponen a los de las personas, que son solamente considerados "barreras no arancelarias".
Quien encuentre argumento para defender que esto mejora las condiciones de los trabajadores, que lo intente.
Y para rematar la faena, para retrotraernos al tratado de Utrech definitivamente, el TIIP proporciona a las corporaciones privadas "derecho de litigio contra las leyes y regulaciones de los diversos estados, en aquellos casos en los que dichas corporaciones sientan que tales leyes y regulaciones representan obstáculos innecesarios para el comercio, el acceso a los mercados públicos y a las actividades de suministro de servicios. Estos litigios no serán ya más establecidos de acuerdo a las jurisdicciones nacionales, sino a través de estructuras privadas de arbitrio". 
O sea que si alguna ley, decreto, conjunto de normas, reglamento o constitución nacional, supone un impedimento subjetivo -repito, subjetivo- para una corporación tiene derecho a litigar contra él y no en los tribunales nacionales, ni siquiera en las instancias judiciales europeas o en el Tribunal Supremo estadounidense.
¡En un sistema de arbitraje privado que tiene como máxima norma el propio tratado y solo el tratado!
El comercio, el dinero y los beneficios cambian, anulan y dictan la ley. Los seres humanos dejan de tener derechos si estos dificultan el comercio.
Si eso no es esclavitud que alguien me lo explique.
Bienvenidos al nuevo Asiento de Negros.
Dicen que así se generarán millones de puestos de trabajo en todo el mundo. 
También los generó la esclavitud, también los generó la servidumbre. Todos trabajaban pero carecían completamente de derechos.
Y si alguien todavía cree que puede defender ese tratado para oponerse al comunismo, el estatalismo o cualquier otra estupidez que se les pueda ocurrir que cierre los ojos y se imagine qué le va a decir a su hija cuando, dentro de una generación, tenga que dar las gracias por cobrar 600 euros por 50 horas de trabajo semanales y a lo peor tenga que abrirse de piernas si el dueño de su empresa se lo exige.
Si tiene claro lo que va a decirle, que me lo escriba.
A lo mejor los europeos y los estadounidenses blancos, católicos, protestantes, anglosajones, teutones o latinos, no lo tienen claro. Pero yo sé de donde vengo y  donde no quiero volver.
No voy a dejarle ese mundo a mis hijos. Sus ancestros ya pasaron por eso.
Un almirante inglés dictó una carta al Gobierno de Estados Unidos mientras bombardeaba y arrasaba hasta los cimientos la última fortaleza de esclavos de África: "me es muy grato comunicarles que estaban en lo cierto, la fortaleza de esclavos de Sierra Leona no existe"
Y va a seguir sin existir.

Nosotros, el mundo y el maniqueísmo ineludible.

Hay dos formas de ver el mundo.
Al final solamente es eso. Tan maniqueamente simple que resulta en extremo complejo, complicado o como se quiera definir su entendimiento.
Y por primera vez, quizás desde el más medieval milenarismo. Esas dos formas de ver el mundo ven el mismo mundo: un lugar maltrecho, desarmado, quebrándose en sus cimientos y desmoronándose desde lo más alto de todos sus tejados. 
Un lugar en el que miles de millones de personas nos volvemos a un lado y a otro sin tener muy claro qué está pasando ni que queremos que pase. Unos recuperan viejos dioses y guerras y otros se inventan unos nuevos; unos se aferran a los restos de sistemas económicos que mueren una y otra vez en crisis que se superponen y otros intentan rescatar fórmulas gastadas, manidas, agotadas, que fracasaron antes de ser llevadas a la práctica.
Ya ni siquiera vemos un mundo habitado por siete mil millones de personas. No somos capaces de ver otra cosa que siete mil millones de mundos habitados por una sola persona.
Y es ante esa situación, ante ese desconcierto, ante la cual la sencilla división en la que se resume la evolución humana vuelve a enfrentarse. Y esta vez encarnada en dos simples frases de dos personas que deberían estar en el mismo barco pero que, aunque a lo mejor lo están, están intentando pilotarlo en direcciones diferentes.
Christine Lagarde, la directora ejecutiva del FMI, afirma que "el capitalismo aún tiene margen para la renovación".
Y ahí está todo dicho, todo explicado sin una cifra, sin un dato, sin necesidad de una gráfica o un complejo diagrama de flujo.
Renovarse.
Cambiar las piezas viejas por otras nuevas, retirar la arena de los engranajes atascados para que rueden de nuevo, pintar, pulir, fijar, lubricar la maquinaria para que desaparezcan los chirridos y los crujidos que amenazan con quebrarla.
Renovarse
Volver a ser jóvenes, fuertes. Volver al principio para volver a hacer lo mismo en la esperanza, que oscila entre la inconsciencia y la necesidad, de que esta vez funcione, de que esta vez lo hagamos bien. Volver a empezar.
Y el otro piloto que tira del timón es Jim Yong Kim, el presidente del Banco Mundial que, mientras Lagarde intenta conducir la nave de nuevo al puerto de partida, afirma que "las reformas son necesarias. El mundo sabe como viven los ricos y por eso exigirá más igualdad".
Y también lo dice todo con esa frase. Sin necesidad de nuevas declaraciones de derechos, de proclamas revolucionarias, de historias ejemplares ni ejemplos trágicos.
Reformarse. 
Cambiar de maquinaria, diseñar nuevos componentes para componer un nuevo mecanismo que, incluso con las mismas piezas que la antigua, funcione de otro modo, gire en otra dirección, produzca otros efectos.
Reconocer que somos viejos y estamos cansados. Crear algo nuevo aprovechando la experiencia del fracaso para hacer algo totalmente diferente en la esperanza, que oscila entre la utopía y la necesidad, de que lograremos lo que no conseguimos con nuestro anterior invento. Empezar de nuevo.
Y esa es toda la diferencia, esa es la única dicotomía a la que nos enfrentamos.
Renovarse o Reformarse
Inconsciencia o utopía
Volver a empezar o empezar de nuevo.
A aquellos que llegan tras nosotros ¿les daremos un mundo renovado del que esperamos que tenga otro final o les daremos un mundo reformado cuyo futuro es incierto?
Es nuestra generación, es nuestro mundo y es nuestra decisión. Y se nos está acabando el tiempo. 

sábado, abril 18, 2015

El califato (EI) según el califa (el de verdad)

Con ustedes Al-Nāsir Ṣalāḥ ad-Dīn Yūsuf ibn Ayyūb, Califa del Islam.

Mi nombre es Ṣalāḥ ad-Dīn
Vosotros, que os hacéis llamar El Califato, acordaros de que yo soy y fui el único califa de todos los creyentes.
Acordaros de que nuestro dios, Allah, no triunfó en ninguna batalla hasta que yo mandé y ordené las huestes del Islam; recordad que dejé marcharse a los cristianos tras vencer su derrota e hice de Jerusalén, la gran ciudad santa del Islam junto a La Meca, un lugar donde los tres ritos hermanos pudieran convivir.
Tened presente que colgué a diez ulemas de las murallas santas por predicar el odio a los judíos, que hable con Ricardo y consentí el acceso a todos los peregrinos, que vi morir a Balduino y le recé a su dios ante una cruz para que le salvara por haber sido bueno. Estudiad y aprended que flagelé a un hombre al que llamaban santo por bendecir a aquellos que, encapuchados, mataban a cristianos en mitad de la noche.
Mi nombre es Ṣalāḥ ad-Dīn.
Vosotros, cristianos que ahora maldecís a mi dios por todo lo que unos locos dicen que hacen en su nombre, tened claro cuando oigáis o leáis califato que yo fui el único califa de todos los hijos del Islam.
Que perdoné la vida a todos los defensores de Jerusalén, sus hijos, sus mujeres, sus ancianos y todos sus sacerdotes pese a que ellos se habían bañado en la sangre de todos mis hermanos al tomar la ciudad; que colgué a algunos de esos vuestros templarios por violar a judías, a cristianas y cualquier mujer que vieran en sus rafias; que decreté el estudio de todos vuestros libros en nuestras escuelas del Corán, que obligué a punta de cimitarra a nuestros doctores y mulahs a leer el talmud los viernes en todas las mezquitas, que envié a mis jinetes a proteger Bizancio del acoso y saqueo de esos santos cruzados que quisieron pagar con un reino cristiano el no haberme vencido.
Recordad que comí con rabinos, merendé con teólogos y respete las fiestas, los ayunos y ritos de las tres religiones.
Yo soy Ṣalāḥ ad-Dīn
Vosotros, hijos bastardos de un islam que no existe y cristianos furiosos que escupís por culpa de unos locos en el rostro oculto y bendito de mi dios, acordaos de mí la próxima vez que escuchéis o veáis escribir el nombre “califato”.
Mi nombre es Ṣalāḥ ad-Dīn, califa del Islam.
Y ni yo ni mi dios tenemos ni queremos tener nada que ver con nadie de esa gente.
(inspirado libremente en los diálogos de El Reino de los Cielos)

A Wolfrang le resulta "inaceptable" la democracia

Sé que soy un pesado pero es que al final siempre es lo mismo.
Europa se tambalea una vez más porque están a la greña Francia y Alemania, sus dos grandes columnas salomónicas -a excepción de Gran Bretaña, que siempre ha creído en Europa tanto como en los leprechauns, no nos engañemos-.
El ministro de economía alemán, Wolfgang Schäuble, abre la boca para criticar a Francia. Más allá de que, por más dinero que Alemania -bueno, los bancos alemanes- preste para la Unión Europea, tiene el mismo derecho a inmiscuirse en la política francesa que el capitán Ahab en la política de preservación de las ballenas de la ONU, la crítica que el alemán hace ya pasa la linea de lo inoportuno y se adentra en el minado terreno de lo peligroso. Según el teutón resultan "inaceptables las dificultades que se encuentran en el Parlamento y en la opinión pública (franceses, claro) a la hora de abordar una verdadera reforma laboral".
¿Perdón?, ¿inaceptables?, ¿por quien?
Quizás el bueno de Wolfrang olvide que Francia se unió y se forjó en torno a la voluntad de su parlamento -Estados Generales, se llamaban entonces-, que en Francia la opinión pública es la expresión de la voluntad del que gobierna, que es el pueblo. Quizás olvida que cortaron cabezas de reyes, de nobles y de prelados, que arriesgaron y dieron sus vidas en una revolución que se estudia en todas las escuelas del mundo como el inicio de la Edad Moderna para que su parlamento pudiera poner todas las dificultades que le diera la gana al gobierno y la opinión publica pudiera oponerse a cualquier mandato surgido del Palacio del Elisio todo lo que quisiera.
Quizás el ministro de finanzas alemán olvida que, de hecho, Francia considera que ese es el trabajo del parlamento y que la responsabilidad de cada francés como ciudadano y heredero de aquellos que atacaron La Bastilla es, perdón por la expresión, dar por culo al Gobierno. Que para eso le pagan.
Pero claro, es lógico que Wolfgang Schäuble no entienda mucho de eso.
Como capitalista a ultranza cree que el dinero da derecho a cualquier cosa. Que los que financian tienen derecho por el mero hecho de poner el dinero a decidirlo todo, a meterse donde no les llaman a imponer su criterio y su provecho en las vidas de otros.
Y como alemán, bueno como alemán.
Es heredero directo de un estado que se formó pasando por encima de la voluntad de unos y de otros. Que se creó a golpe de las órdenes y deseos del Káiser Guillermo, anexionando territorios sin pedirles permiso, imponiendo la fuerza militar y el poder del dinero, y que llevó a Europa, por esa forma de entender el Estado a la conflagración masiva. No olvidemos que hubo un gobierno alemán que cuando tuvo un problema con su parlamento terminó matándolo entre llamas.
Quizás sea por eso que le resulta imposible comprender que Francia y otros muchos preferimos hundirnos haciendo lo que hemos decidido hacer en libertad que salvarnos porque venga un mesías con un casco de punta que piense por nosotros.
Es el eterno enfrentamiento entre aquellos que construyen sus estados sobre la voluntad de los que viven y trabajan en ellos y los que los crean sobre la obediencia y la devoción a un visionario que les arrastra en todos sus delirios de grandeza.
Si a Wolfrang y a Alemania les resulta inaceptable que Francia sea democrática que abandonen la UE o le declaren la guerra una vez más.
Pero su dinero, su fuerza y su poder esta vez no les da derecho a decidir. Se hizo una revolución y se combatió en dos guerras mundiales para asegurarnos eso, al menos eso.
¡Coño, si hasta Inglaterra mató a un rey para lograrlo!
(Y pongo el trailer de Assasin Creed Unity porque mola y me parece que viene al pelo. Y el que prefiera que sus hijos crezcan con Disney a que aprendan algo de conciencia social mientras juegan, allá él.)







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