martes, abril 28, 2015

Cuando la tectónica de placas nos enseña una lección

Pocas enseñanzas se pueden sacar de las cosas si no se quiere aprender. Y mucho menos de algo como un terremoto que ha asolado uno de los países más pobres y antiguos de La Tierra llevándose por delante a cuatro miles largos de personas.
Vaya por delante que comprendo la indignación, el shock y las protestas de muchos de los españoles que se encontraban en Katmandú cuando la técnonica de placas ejerció de recordatorio de que por más occidentales que seamos somos mortales.
Pero hay frases y comentarios que me sirven de reflexión.
"Nos han tratado como a perros", dice un catalán. Y le doy la razón.
"Confinado en el aeropuerto, custodiado por guardias armados y sin poder salir porque le obligaban a pagar una nueva visa".
Bienvenido a la vida de cincuenta y un millones de personas que viven, no 50 horas como este catalán, sino día tras día, durante meses y años, en campos de refugiados, custodiados por guardias armados, sin poder salir del recinto y sin ni siquiera la posibilidad de salir y volver a entrar si tienen el dinero suficiente.
“Cada botella de agua costaba 10 dólares, me robaron y no solo a mí, a todo el mundo”.
Bienvenido a la contemplación de un mínimo atisbo de la lucha por la supervivencia de más de 110 millones desplazados a los que una botella de agua mineral les cuesta una felación, un plato de comida diez horas de trabajo esclavo y donde resulta mejor no tener nada porque mientras te lo roban corres el riesgo de que te violen y te maten de paso.
“Fueron 50 horas en la pista, lloviendo, en manga corta, sin mantas…hacía mucho frío y yo soy un adulto, pero allí había niños”.
Bienvenido al esbozo de una pincelada de lo que experimentan durante años niños que nacen y mueren en campos de desplazados, bloqueados, sin ropa de abrigo en las noches frías y sin impermeables en los largos meses de lluvia sin pausa del monzón o sin zapatos para poder andar por las calles del campo.
"La prioridad la tenían indios y chinos, a quienes separaron del resto y a los que daban comida y bebida, al contrario que a los demás extranjeros".
Bienvenido a una parte del mundo en la que ser occidental no es un salvoconducto universal y sí lo es para los ciudadanos de otros países. Bienvenido a la vida y la desesperación de decenas de millones de seres humanos que ven como los gobiernos occidentales despliegan operativos que cuestan millones para evacuar o rescatar a sus ciudadanos de las catástrofes mientras a ellos se les ignora, se les niega ayuda para salir del epicentro de las catástrofes o simplemente se les deja morir. Bienvenido a Haití, Gabón, Mali u Honduras.
"Ha llegado mucha ayuda humanitaria a Katmandú, pero lo único que han recibido los nepalíes es una botella de agua un solo día. La mercancía llegó al aeropuerto, pero de ahí no salió”.
Bienvenido a la vida de buena parte del mundo al que creemos que podemos ignorar porque la ayuda humanitaria nos sirve de excusa para no hacer nada más. A la vida en Somalia, Sudán o Palestina donde unos pocos controlan el acceso a la ayuda dada para muchos y medran y se enriquecen con ella pero que a nosotros nos da igual porque no es nuestro problema.
"El Gobierno nepalí es la peor escoria que he visto jamás”.
No, lamento comunicarle que no. Es tan escoria como otros muchos del planeta. La única diferencia es que esto se lo han hecho a occidentales y nos parece más grave, más preocupante, más indignante. 
Pero en realidad solamente ha ocurrido algo que ha hecho que este catalán termine siendo víctima de un mundo que ha contribuido a crear como lo hemos hecho todos los que, en el Occidente Atlántico, actuamos como si el mundo estuviera bien hecho por servir a nuestras necesidades e intereses.
A lo mejor terminamos sacando una conclusión de cómo hay que plantearse la posición de los gobiernos occidentales frente al mundo sin necesidad de que nos tengamos que ver en mitad de una catástrofe.
Pero me temo que ni por esas seremos capaces de hacerlo.

La noticia:  http://internacional.elpais.com/internacional/2015/04/28/actualidad/1430181791_587439.html

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