domingo, junio 14, 2015

Aguirre y la falsa combinatoria del voto madrileño.

Andaba yo tan celebrante por amores ajenos y tan preocupado como casi siempre por los propios que casi se me pasa el glorioso momento matemático que lució Esperanza Aguirre en el pleno de investidura de la Alcaldía de Madrid. Esa que ella consideraba propia y ahora los sufragios -ese rito tan molesto llamado democracia- le han dado a otra persona de nombre Manuela Carmena y desde hace pocos días de profesión alcaldesa de Madrid.
"La suma de votantes de posiciones moderadas fue muy superior a la de una opción que pretende cambiar de forma radical los fundamentos de la política española. Dos tercios de los madrileños están por opciones moderadas y sólo un tercio por el cambio radical”. 
Con este ejercicio de combinatoria se descolgó la doña como argumento para no sé sabe muy bien si restar legitimidad a la nueva alcaldesa de Ahora Madrid o para reclamar su derecho de sangre, pernada y nacimiento a agarrar el bastón de mando del municipio capitalino.
En cualquier caso, las permutaciones con repetición de cuatro elementos tomados de X en X que se gasta la señora Aguirre son una trampa tan formal que parece mentira que se la hayan pasado, tan material que haría temblar las carnes a Pitágoras, Leibniz o Neper si aún tuvieran carnes en sus catafalcos por trémulas que fueran.
Me explico.
Aguirre hace una combinación viciada al decir que "los madrileños han elegido mayoritariamente posiciones moderadas"
Primero mete al PP, el PSOE y Ciudadanos dentro del saco de las posiciones moderadas -cosa que yo, por ejemplo, nunca diría del PP-, lo cual puede comprarse y luego hace la trampa de las motivaciones, deduce, infiere o simplemente se invente que se les ha votado por "ser moderados".
No por ser socialistas o por ser conservadores o por defender la patria y la bandera o por prometer acabar con la corrupción. Se les ha votado por ser moderado.
Y así la arcaica y vetusta política madrileña recupera la política que más le gusta, en la que mejor se mueve. La política de bloques. 
Rojos contra Azules, Constitucionalistas contra No Constitucionalistas, Españolistas contra Nacionalistas -de otras nacionalidades, se entiende-, Socialistas contra Liberales... Y ahora moderados contra radicales.
Vamos el vicio de interpretación evangélico más extendido: el que no está conmigo está contra mí.
¿Donde está la manipulación de Tita Espe? Muy sencillo. Ella que debe ser de letras y para eso lee a "Sara Mago", olvida que la combinatoria es aleatoria.
Así que igual se podría decir que "la suma de votantes de posiciones de izquierda y centro izquierda fue muy superior a la de derecha y centro derecha". Treinta y seis concejales para PSOE, Ahora Madrid y Ciudadanos -que se define como de centro-izquierda, no lo olvidemos y no lo creamos, pero se define así-, contra 21 del PP.
O también podríamos agruparlos por "los votantes que quieren que gobierne el PP y los que quieren que gobierne cualquier otro", con lo cual la proporción sería idéntica.
O realizar una combinatoria basada en el criterio de "los votantes que han optado por los partidos tradicionales y los de nuevo cuño" con lo cual PP y PSOE ganarían por tres ediles.
O por los "votantes que han querido dar su sufragio a partidos que han prometido acabar con la corrupción", con lo que el PP -única candidatura municipal madrileña que no ha hablado ni escrito una sola palabra sobre el asunto- se quedaría de nuevo solo en minoría abrumadora.
O por los "votantes que quieren que una mujer sea alcaldesa y los que prefieren que lo sea un varón". Con lo cual, pese a la mayoría abrumadora que resultaría de la suma del PP y Ahora Podemos, habría en la capital un gobierno municipal inestable. Interesante pero ciertamente inestable.
En fin, que podríamos seguir ad eternum o ad infinitum que dirían los matemáticos.
Conclusión. De nuevo Esperanza Aguirre manipula, inventa y elige la mejor opción de todas las posibles para ella para arrimar el ascua a su sardina.
Porque, como el voto es secreto, nadie puede saber si los votantes han votado a uno u otro por ser moderados o por cualquier otro motivo.
Y lo peor es que me temo que mañana escucharé repetir ese argumento para justificar a Aguirre y cargar contra Carmena por más que en muchas otras cosas demuestren ser inteligentes.
Es lo que tienen las permutaciones sin repetición de 4 elementos tomados de X en X

domingo, junio 07, 2015

Catarsis comunicativa por defecto de forma.

Los vicios de comunicación son siempre un recuerdo difícil de borrar de cuando éramos y queríamos ser de otra manera.
Hubo un tiempo en el que yo era arrogante, soberbio y engreído. Hubo un tiempo en el que la juventud y todos los modos y maneras propios de la misma me hacían interrumpir, no dejar pensar a los demás, intentar abrumarles con mis conocimientos, acorralarles con mis argumentos, forzarles a rendirse, vencerlos, convencerlos en lugar de escucharles y entenderles.
Y creía que eso me hacía grande, que ese era mi "papel en el mundo", que así lo cambiaría.
Pero la vida y la muerte y el amor -sobre todo el amor- me enseñaron que ese no es el camino. Que si quiero poder ayudar a aquellos que demanden mi ayuda tengo que pararme a escucharles, tengo que intentar comprenderles, que sí quiero aportar algo a este mundo tiene que ser desde el pequeño papel que todos tenemos en el cambio y en la evolución.
Pero mantengo el vicio.
No quiero tener siempre razón pero hablo e interrumpo como si quisiera tenerla; no quiero mostrar como un pavo real mis conocimientos pero discuto y argumento como si me importara que todos lo supieran, que se fijaran en ello y asintieran.
Y aquellos que me quieren me lo pasan por alto porque saben que es un vicio heredado de otra forma de ser que ya no es mía, me lo permiten a veces resignados porque saben lo que hay detrás de ello, porque hacen el esfuerzo por mí de poner todos los "creo" que yo omito, todos  los silencios que yo niego a las conversaciones, todos los "es posible" con los que yo no arranco mis argumentaciones.
Yo se lo agradezco, se lo agradezco como muestra de cariño y luego pido perdón, les intento explicar que no es lo que parece, les digo que en realidad no es lo que parece.
Pues no lo hagáis. 
Gritadme que estáis hartos, interrumpidme, decidme que me calle, que os deje terminar. Forzadme a escuchar y a callar. obligadme a entender lo que quiero arreglar. Imponedme que respete el valor de todo lo que quiero 
Espero haberlo expresado con total y suficiente claridad.

jueves, junio 04, 2015

¿Y si Tiananmen no tiene que ver solo con China?

El 4 de junio no es el recuerdo de una trágica historia, no es el recuerdo de un baño de sangre, no es el recuerdo de un poder casi omnímodo y totalitario pasando por encima de las ansías de libertad y capacidad de decisión impresas en nuestro inconsciente colectivo por la muerte de muchos, la desesperación de todos, la sangre de otros tantos que la dieron por todos y la lucha de generaciones enteras.
El 4 de junio de 1989 es el recuerdo de como un pueblo que no tiene noción ni recuerdo de haber vivido alguna vez en libertad, desde la dinastía Ming a los mongoles, desde la china de Han hasta Pu Yi, desde la revolución cultural hasta el capitalismo revolucionario de Hu Jin Tao, hizo lo que tenía que hacer, lo único que un pueblo tiene que hacer por el futuro de aquellos que tienen que llegar: luchar, luchar aunque se pierda, luchar aunque se tenga ninguna esperanza de ganar.
Tiananmen no es el aniversario de que China no puede despertar de su eterna pesadilla de oprobio, humillación y falta de libertad.
Tiananmen, ese 4 de junio en Tiananmen, siempre será el aniversario de que unos señores bajitos, orientales, lejanos y con la piel manchada de escorbuto nos dijeron a nosotros los que creemos nacer con todos los derechos que no tenemos excusa alguna para negarnos a luchar por mantenerlos.
Tiananmen no es el recuerdo de un aplastamiento más de la libertad en la lejana China. Es el recordatorio permanente de que si ellos lo pudieron hacer aunque murieron, nosotros no tenemos derecho a intentar ignorarlo.
Eso es Tiananmen, eso llega de China. Eso es y será el 4 de junio de 1989 en una plaza sangrienta de Pekín.

Rajoy, Moncloa y el principio iniciador de lo corrupto

Que sí, que hilo muy fino, que a veces parece que busque tres pies al ciempiés, pero es que, lo siento enormemente, creo que nos va como nos va por pensar burdamente, grosso modo, por encima, en la política, sus modos y sus gestos.
Todo el mundo opina sobre si Mariano Rajoy, ese hombre al que nuestros sufragios pusieron en Moncloa y los sondeos amenazan con sacarle, hablará o no hablará con Pablo Iglesias, el líder de Podemos.
Unos dicen que se le acabo la excusa de que no tiene representación institucional porque la va a tener en prácticamente todos los parlamentos autonómicos y cientos de ayuntamientos; otros mantienen que no tiene sentido porque el Partido Popular no está dispuesto a pactar con Podemos en ningún sitio y sería una pérdida de tiempo.
Pero ami esa disquisición se me antoja absurda y baladí.
Don Mariano Rajoy, Presidente del Gobierno del reino de España, no tiene que reunirse con Pablo Iglesias. 
Y tampoco con Pedro Sánchez ni con Albert Rivera, que casi se me olvida.
Porque a Mariano Rajoy le pagamos para que gobierne -mal o bien- este país no para que gaste su tiempo y sus esfuerzos en intentar mantener a su partido en el poder en los gobiernos autonómicos o municipales
Porque al Señor Rajoy Bey le pusieron los votos de unos cuantos millones de españoles en La Moncloa para que desde allí dirigiera el país, recibiera a líderes extranjero o abordara en sus despachos y salones asuntos de política y gobierno nacional no para que utilizara la sede del Gobierno para sus pactos de partido y sus acuerdos post electorales, que nada tienen que ver con el Gobierno de España.
Porque a los españoles de cuyos impuestos se extraen su sueldo, sus dietas y sus gastos, no tiene porque parecernos prioritario ni un acto de gobierno evitar que su partido se hunda en el abismo, lograr que Cristina Cifuentes gobierne en la Comunidad de Madrid o evitar que Ada Colau ascienda a la alcaldía en Barcelona.
Así que ni con Iglesias, ni con Rivera, ni con Sánchez.
Si ahora le parece más importante ejercer de Presidente del Partido Popular que de Presidente del Gobierno, que pida una excedencia sin sueldo de Moncloa, se mantenga con los emolumentos que le facilita Génova, 13 y se dedique a ello a todo lo que da. Que cada cual tiene derecho a establecer cual es su prioridad en cada momento.
Porque si hace lo contrario, que es lo que está haciendo, para mí, que hilo fino, busco tres pies al gato y me la cojo con papel de fumar, está demostrando la esencia misma del origen de toda corrupción.
La corrupción no empieza con las metidas de mano en las cajas, los contratos nepotistas, la colocación a dedo de amigos y familia o las cuentas suizas. El comienzo de la corrupción es pensar que cuando soy gobernante mis intereses y prioridades anteceden a las del territorio y la ciudadanía a las que sirvo como gobernante.
Y dedicarle un solo segundo a salvar los muebles en la debacle electoral de su partido, o mantener su posición como candidato a las próximas elecciones generales mientras el país sigue yéndose al garete es una corrupción tan intolerable como si desviara todo el presupuesto de Defensa a una cuenta en las islas caimán.
Y mucho más si lo hace en Palacio de La Moncloa.
A ver si empezamos a ver y criticar la corrupción cuando empieza y no tan solo cuando está terminando.
Que sí, que sí, que hilo muy fino. 

Empezamos mal, Garicano, empezamos mal.

Cierto es que eso de los pactos post electorales genera muchas visiones, interpretaciones y cruces de palabras pero, al menos en Madrid Ciudadanos y concretamente su líder regional, Luis Garicano, no empieza bien.
Se las prometían mas o menos felices los chicos de Rivera en Madrid, siendo llave para el gobierno del PP, algo que habían buscado en realidad desde el principio. Pero van y les crecen los enanos. 
Los jueces les imputan a Lucia Figar y Salvador Victoria en ese esperpento de corruptelas y cohechos supuestos llamado Operación Púnica.
Y claro ellos, garantes de la regeneración política, azotes de la corrupción sin sacar los pies del tiesto del sistema económico actual, de repente se encuentran más atados de pies y manos que la novia de Christian Grey.
Y aquí es donde Garicano resbala. 
Porque, como no quiere pactar con el PSOE y desde luego ni ver de lejos a Podemos -cosa a la que tiene derecho, queda dicho-, tira de Twitter y defiende Figar por utilizar dinero público para sufragar un blog personal.
"Leyendo la noticia sobre Lucía Figar me parece que la UCO se ha pasado esta vez.El blog personal ES oficial", afirma el político de Ciudadanos.
Pero en realidad no resbala porque defienda a aquella que creyó que su encanto y sus contactos la llevarían a presidir el PP madrileño y con ello un día La Comunidad de Madrid, resbala porque deja ver o entrever que es igual que ellos, que aquellos que han cometido los excesos que investiga la UCO en la Operación Púnica.
Porque algo personal puede ser oficial, pero nunca debe serlo. Y si algún gobierno o administración ha generado una ley que lo permite, Garicano debería estar en contra de ello.
Si relamente el líder de Ciudadanos de Madrid estuviera a favor de la regeneración política estará en contra de que un político pudiera vincular su propia imagen a la de la administración, el ministerio o la consejería que dirigen, usando eso de excusa para gastar dinero público.
Si tuviera en mente de verdad la lucha contra la corrupción, denunciaría la manipulación que supone mejorar tu imagen en los medios, contrarrestar las informaciones negativas y emplear dinero público en ello, cuando lo único que se busca es el beneficio propio y personal de la reelección o del ascenso político dentro de tu propio partido.
Porque cualquier consejería sobrevive a su consejera, cualquier administración a sus gobernantes y cualquier país a sus líderes políticos.
De modo que, tal como yo lo veo, lo que debería haber ido en mayúsculas en el tuit de Garicano no sería el "ES" que ha escrito sino un "NUNCA DEBERÍA SER" que ha omitido.
No sé si esta declaración de principios en 140 caracteres se debe a un desliz irreflexivo en lo ideológico o a un intento de preparar el camino para justificar que ha decidido apoyar a Cifuentes y el PP para constituir gobierno ocurra lo que ocurra.
En cualquiera de los dos casos Garicano empieza mal pero, por el bien de todos los que han confiado en el mensaje de regeneración de Ciudadanos, espero que sea lo primero.
Porque si lo segundo, no solo empieza mal sino que acabará mucho peor.

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