lunes, agosto 28, 2006

LA REENCARNACIÓN REPETIDA

Uno de mis amigos -puede parecer increible pero los tengo- se ha descolgado en su blog con un jueguecito sobre las otras vidas. Algo para descubrir quién fuiste en una vida pasada y todo eso.
Los que poblamos el infierno sabemos que pocos son los llamados a repoblar la Tierra en más de una ocasión. Bastantes errores cometemos en una sólo vida como para que se nos permita volver de nuevo, pero como ejercicio resulta saludable.
Todo juego genera una fábula.
Se supone que viví y sobre todo morí en el Sur de Gales. No podía haber elegido tierra más pobre y miserable, sobre todo allá por el año 1800, que es cuando se supòne que mantenía aposentada mi pasada existencia en la Pérfida Albión.
Fui hombre, lo cual no me sorprende realmente, aunque tampoco me hubiera sorprendido ser mujer.
Y fui un revolucionario. Eso tampoco tiene mérito en el Gales de 1837 ¿Qué otra cosa se podía hacer salvo ser un revolucionario en tan macilenta y paupérrima tierra y época? y ademas de llamarmae Anwyll, lo que no está está mal, era un literato o dramaturgo con talento para la psicología. Mi talrento debía restringirse a ese ámbito porque ningún dramaturgo galés con ese nombre de aquellas fechas ha pasado a la historia de la literatura.
Y amé, por lo que se ve amé de una forma imposible, porque mi amor vivía en el otro extremo del mundo y en otro tiempo. Ni más ni menos que en Ucrania y se llamaba Yarina.
Sentía una verdadera pasión por el trabajo de precisión, así que estos chicos de la página presuponen que era joyera. Difícilmente una mujer era joyera o talladora de diamantes en la Ucrania de 1735. Ella también era del tipo revolucionario, pero ella no murió por culpa de ese espíritu como al parecer me ocurrió a mi.
Así que, después de todo Ucrania debía ser más segura Gales.
Ella inspiró cambios, yo los realicé. Yarina estaba destinada a pensar, Anwyll a actuar, escribir y actuar, así que no parece que su amor fuera de los que pueden durar. Menos cuando ella murio en 1735 y él en 1837. Cosas de la reencarnación.
Como era calmado y de sangre fría al morir debí hacerme demonio y, pese a ello, los chicos que han encontrado mi vida pasada me dan un consejo: Deberías desarrollar tu talento para el amor, la felicidad y el entusiasmo y distribuir estos sentimientos a todas las personas. ¡Lo intentó, creedme, hacedores del calendario de la reencarnación, pero aquellas Yarinas a las que destino mi amor no lo entienden, no lo creen o no les importa!
Claro, que hay que tener en cuenta que el consejo que le dan a Yarina es superar su problema, el mismo problema que le evitó morir a causa de su impulso revolucionario: aprender a amar y a confiar en el Universo. Hay tendencias que ni siquiera pueden cambiarse con el tiempo, la muerte o la reencarnación.
Anwyll murió por su revolución y por su amor y Yarina sigue viviendo sin su revolución y sin su amor. Hay que cosas que no cambian mientras que otras sólo empeoran. Tendencias de la reencarnación.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Anwyll, evidentemente no podías ser otra cosa que un revolucionario galés. Siempre he pensado que te fascinan tanto las huelgas de los mineros porque tu estuviste allí.
Y, por cierto, Yarina sigue siendo lerda no importa en el tiempo que viva. Nunca creyó en nada y parece que las siguientes vidas tiene tendencia a repetirlo

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