miércoles, enero 31, 2007

Elogio de ¿La Virtud?

Dice un amigo que mantiene que no sabe nada pero discute como si lo supiera todo, que hay un axioma incuestionable en las relaciones mundanas, esas que juntan y separan a ambos sexos, que hacen el amor o la guerra según fluyan sus hormonas. La máxima en cuestión se que, citando más o menos de forma literal, "cuando un tío le regala música a una mujer es que quiere algo de ella". Esto es, que quiere conocerla en el más bíblico sentido de la palabra.
Y yo me pregunto -sin cuestionar para nada la aseveración de la que me siento cómplice estadístico-, ¿que ocurre cuando le compone música?
Mientras otros se desayunan con la COPE o con los delirios teléfonicos de los programas radiofónicos matutinos, yo hoy me he levantado con el Salve Regina de Brahms y me ha venido a la mente la reflexión de mi amigo.
Es imposible -desde mi carnal y demoniaco punto de vista- que Bach, Brahms, Mendelson o Hydn pensaran en un ser sin cuerpo pero con barba cuando compusieron sus obras. Hubiera sido un desperdicio imperdonable de inspiración báldia.
Me imagino a tan grandes maestros componiendo misas, requiems y cantatas a diestro y siniestro en la esperanza de que las doncellas y damas de sus anhelos les consideraran lo suficientemente piadosos como para acercarse a ellos con los fines más lividinosos y menos castos que se puedan albergar en la mente.
Una dama y sus goces son una inspiración incuestionable, pero un individuo incorporeo que es uno y trino, no sé yo. No parece una inspiración plausible.
Así que, hemos de darles las gracias a todas esas marías, reginas, Ludgardas o como quiera que se llamaran, que inspiraron la contrición de la música religiosa más hermosa para ocultar otras intenciones menos espirituales.
Cuando se hace cantar Aleluya con esa intensidad coral casi desesperada en su exaltación a una voz femenina que no ha conocido varón, sólo puede deberse a un deseo alcanzado de interacción con el altisimo -o con el bajisimo, según sea el interfecto-.
Gracias damas, pues, por resistirse a los impulsos masculinos y reclamaciones lujuriosas de tan grandes compositores e inspirarles momentos armónicos sublimes que los menos dotados podemos utilizar para idéntico propósito con el que ellos -según mi molesto entender- los compusieron.
Gracias doncellas de antaño. Pero, cuidado, señoras de hoy.
No es cuestión de tomar ejemplo de sus reticentes antepasadas. Ahora ya no se compone música clásica así que tan versallesca resistencia podría considerarse anacrónica en nuestros tiempos. Lo digo por si acaso.
No sea que esperando una sinfonía en Sol Mayor reciban un "ahí te quedas, me lío con tu prima"

4 comentarios:

Daniel S. dijo...

Eh, eh, eh... Yo no digo que cuando un hombre regala música a una mujer es que "quiera conocerla bíblicamente". Nada de eso.

Cosa muy distinta es "Hacer una recopilación musical" Ese acto de seleccionar canciones que nos emocionan y entregarsela a una mujer es un acto que comparte una semejanza tan evidente con "entregar una porción de corazón" que pocas veces no va a acompañada de segundas intenciones.

Ah, y los grandes compositores no componian canciones a mujeres concretas para enamorarlas. Los grandes compositores, de ayer y de hoy, componen canciones por... ligar en general. A ver si crees que, de ser sordas todas las mujeres, aún quedarían compositores. Yo-creo-que-no.

:-P

Y es que un tío que toque la guitarra, aunque sólo sepa tocar el "Alabaré, alabaré" mola.

Anónimo dijo...

En fin, no se por donde empezar. Cuando leo (y terdo un güevo) tus blogs, me quedo flipada. Me encantan, tanta sabiduria recogida en millones de palabras no tiene definición. Pero he de decir que para conquistar a una mujer, no hace falta tanta paraçfernalia. Nos aburrimos someramente cuando hay tanta historia (no hablo por mi que me encanta la historia y aprendo mucho leyendo tus blogs). Pero cuando un hombre le graba un cd a una mujer, no tiene explicación: Quiere ligar con ella.
Y no hay mas que pensar. Y si encima toca la guitarra... aprender primero a tocar el piano y otro gallo os cantará... la traviatta.

Anónimo dijo...

En fin, no se por donde empezar. Cuando leo (y terdo un güevo) tus blogs, me quedo flipada. Me encantan, tanta sabiduria recogida en millones de palabras no tiene definición. Pero he de decir que para conquistar a una mujer, no hace falta tanta paraçfernalia. Nos aburrimos someramente cuando hay tanta historia (no hablo por mi que me encanta la historia y aprendo mucho leyendo tus blogs). Pero cuando un hombre le graba un cd a una mujer, no tiene explicación: Quiere ligar con ella.
Y no hay mas que pensar. Y si encima toca la guitarra... aprender primero a tocar el piano y otro gallo os cantará... la traviatta.

Anónimo dijo...

Hay otras que regalamos música seleccionada aunque nunca se nos da feedback :P´

A mi siempre me ha parecido algo sincero, no he esperado del varón que se me eche encima, aunque a veces haya ocurrido.

Voy a volver a grabar a un Cd, que me se de uno al que puedo regalárselo (si encaja con su cargo, con la moto y con su pelo engominado :P)

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