sábado, diciembre 08, 2012

De Clausewitz a Viceroy para colar los recortes (y2)

Hace algunas horas habíamos dejado a Rajoy y sus pretorianos de Génova, Moncloa y todo el resto de los palacios presidenciales y de gobierno autonómicos arrojando airados al fuego que consume la educación, la sanidad y la cultura de este país todas las normas tácticas del viejo teutón Von Clausewitz.
Incapaces de asumir la estrategia del asedio, se han arrojado ahora en manos de otra mucho menos llamativa que también les sienta como un guante, que también les parece infalible para hacer pasar sus recortes por el tamiz de la opinión, para lograr imponer su visión en la sociedad.
No es lo que tengo, es lo que soy.
Pero, como todo últimamente, la entiende al revés, la enuncian con el paso cambiado y la transforman en lo contrario. No es lo que soy, es lo que tengo.
Y así, intentan pasar por culpables de sus actos a otros, por motivaciones de sus decisiones a factores externos.
Rajoy y los suyos venden los recortes como una necesidad. No es que yo sea un gobierno insolidario, pegado al más trasnochado de los liberalismos económicos y completamente insensible a las repercusiones sociales de mis actos, es que no tengo dinero suficiente. No es lo que soy, es lo que tengo.
Y así a la educación pública se le quitan los recursos porque el dinero se ha empleado en pagar deudas de obligado cumplimiento con otros centros educativos, a los parados se les recortan las prestaciones porque hay que utilizar el dinero en crear empleo a través de las empresas, a los funcionarios interinos  o laborales se les despide porque ha sido necesario ganar el dinero de sus salarios en mantener las administraciones, a la sanidad se la carga de modelos privados porque no hay dinero para mantener la gestión pública.
De ese modo, cada vez que alguien reclama las partidas, los presupuestos o la financiación que por derecho merece y que le ha sido arrebatada a golpe de decreto, el eslogan propagandístico se activa de forma inmediata: "no es lo que soy, es lo que tengo".
De manera que siempre hay alguien que se ha llevado ese dinero un día, una hora, un minuto antes que tú. Siempre hay alguien que ha sido más rápido, más fuerte, más depredador que tú y ha conseguido arrancar su financiación de las manos de Moncloa.
En esta nueva vía publicitaria Rajoy cambia el enemigo, crea contramedidas que dispara al aire para que el fuego cruzado de la protesta social y del descontento ciudadano estalle contra aquello que ha puesto en su punto de mira. Explota contra sí mismo.
Porque así el Gobierno, que es bueno y responsable, no puede ser el enemigo. Lo es el otro, el que se ha adelantado para obtener su financiación. El enemigo de las ONGs del desarrollo que no reciben dinero lo ha de ser Caritas diocesana, que sí lo obtiene;  el antagonista del colegio sin transporte escolar debe serlo el que sí lo ha obtenido, los rivales de los sanitarios despedidos son aquellos que permanecen en sus puestos; el del colegio que ha sido cerrado, aquel que permanece abierto; el del paciente que ha de pagar el euro por receta, el farmacéutico que se sufraga parcialmente con esa medida.
Siguiendo la enunciación inversa del slogan de Banderas y Shakira el Gobierno nunca está en entredicho por lo que es, sino por lo que tiene, por lo poco que le hja dejado la herencia recibida, por la escasez continuada de presupuesto. 
Estamos sin recursos, sin futuro y sin esperanza no por lo que sea nuestro gobierno, sino por lo poco que tiene. Lo cual no es culpa suya. Es culpa de todos los que han conseguido pírricos apoyos económicos, miserables asignaciones presupuestarias y migajas financieras de las exiguas y depauperadas arcas estatales.
Pero, claro, como siempre que se cambia algo a toda prisa -algo en lo que nuestro gobierno tropieza una y otra vez- algo sale mal, algo no se ajusta lo suficiente.
Dicen los publicitas que el slogan tiene que ser reflejo del origen y objetivo de la campaña porque de otro modo no funciona, no puede funcionar. Viceroy y su "no es lo que tengo, es lo que soy", partían del elitismo y buscaban generalización. Por eso fue una buena campaña.
Y Rajoy, Génova, Moncloa y su versión invertida, fracasan porque ignoran que aquellos a los que va dirigida su campaña conocen el origen de la misma.
Porque el Gobierno español tiene dinero pero prefiere pagar a plazos carros de combate, cazas interceptores y fragatas, que usarlo en terminar colegios que ahora son una colección de barracones o en cimentar hospitales públicos.
Así que, No es lo que tengo, es lo que soy.
Porque el Gobierno tiene capacidad de elección y elige conservar soldados, espías y policías mientras despide médicas, enfermeros, maestros, profesoras, psicólogos y asistentes sociales.
No es lo que tengo es lo que soy.
Porque los acólitos de Moncloa tienen financiación para la ciencia la cultura y prefieren dársela a los festejos taurinos, a las sociedades decimonónicas de la buena sociedad y a la caza medieval del jabalí que al cine, la literatura o la investigación científica.
No es lo que tengo, es lo que soy.
Porque Rajoy y sus pretores económicos tienen capacidad de emisión de deuda y prefieren emplearla en pagar conciertos educativos, profesores de religión, donaciones de suelo público para colegios privados y gastos corrientes de colegios concertados que en mantener los profesores de apoyo en la educación pública, dotar a los centros públicos de buenas instalaciones, pagar su calefacción o afrontar sus becas de comedor y transporte.
No es lo que tengo, es lo que soy.
Porque el bueno de Don Mariano tiene el arma del perdón institucional y la emplea medio millar de veces en un año para evitar la cárcel a torturadores, estafadores, empresarios fraudulentos, contrabandistas y algún que otro violador pero la esconde para que no llegue a ex drogadictos reinsertados, padres y madres de familia que roban por desesperación o simplemente a desahuciados que no pueden hacer frente a sus deudas porque la crisis y el paro devoraron su futuro.
No es lo que tengo, es lo que soy. 
Porque el Consejo de Ministros Genovés, tiene capacidad normativa y legal y la emplea en perdonar las deudas fraudulentas, imponer el español a sangre y fuego, fomentar el asentamiento de casinos poco recomendables, legalizar edificaciones irregulares o blindar las acciones discutibles de sus fuerzas del orden en lugar de emplearla en imponerse transparencia ante el ciudadano y penalizar la corrupción política, modificar legislaciones de hace dos centurias que ahogan y desahucian a familias, mantener la asistencia y ayuda a discapacitados y dependientes o garantizarla educación y la sanidad para todos.
No es lo que tengo, es lo que soy.
Por todo eso su estrategia de hacer colar los medidas al modo Viceroy se vuelve contra ellos y les desarzona del brioso corcel del recorte necesario sobre el que pretendían cabalgar.
Porque todos sabemos que esto parte no de que Rajoy y su Gobierno tengan un déficit heredado, unos problemas financieros y unas erario público vacío por gastar hasta el último euro en servicios públicos y gasto social, sino que viene de su decisión de ser un gobierno que emplea el dinero para desmontar lo logrado y rehacer España a imagen y semejanza de sus sueños neocon de mano de obra barata y sin derechos y capitalistas enriquecidos y poderosos.
No es que tengan solo los 50.000 millones de euros llegados desde Europa, es que son el gobierno que han decidido gastarlos en salvar a los bancos y no a los ciudadanos y en dar negocio a sus amigos y socios y no futuro a sus votantes.
Así que sí. El problema no es lo que tienen, es lo que son.

2 comentarios:

Yolanda Peiró dijo...

Todos sabemos que lo que tienen son puestos de directivos en Bancos, Grandes empresas....., por eso tienen otras prioridades, lo que tienen es un egoísmo inmenso y un quererlo todo y no dejar nada para los débiles que no pueden defenderse.

Eva Maria Casas dijo...

Hola, lo que yo creo es que deberiamos de echarnos a la calle todo el mundo y manifestarnos todos.
Pero como dicen por ahi somos un pais de pandereta y nos faltan huevos.

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